domingo, 30 de noviembre de 2008

¡¡¡Animutación Nuclear!!!

9 de cada 10 sociópatas recomiendan este artículo. El décimo se encargó de redactarlo.

Es muy bonito hacer un power point con las fotos de tu último viaje a china, al campo o al bar del pueblo. Tras una tarde entera que pierdes colocando las fotos, eligiendo el primer fondo de color chillón que encuentres, muchas personas se sentirán muy satisfechas de sí mismas con el arduo trabajo realizado. Ya ni hablamos de los “pros” que se preocupan de detalles tan artísticos y profundos como la fuente y los efectos de sonido (el ladrido de un perrito, en el 80% de los que circulan por las bandejas de spam hotmails).

Pero hay otras personas en el mundo (qué novedad) que prefieren coger esa tarde, darse una ostia contra la esquina más afilada de su casa y crear una animación con la inspiración inflada, o inflamada para ser más exactos. Del colectivo de esos individuos nace el tema del presente artículo: La Animutación.

Si logras ver esta animación del tirón estarás vacunado para el resto del artículo. Si no, pon este link en la carpeta “CUARENTENA” de Favoritos.

Para ahorraros el viaje a la wikipedia inglesa (de nada, hijos de la LOGSE), un poco de historia:

La Animutación debe su “nacimiento” (aunque más que un proceso paritorio, parece el resultado de un pantallazo azul en Matrix) a un chaval estadounidense de 14 años llamado Neil Cicierega , inspirado por los spots publicitarios japoneses, creó una animación en flash recurriendo a su experiencia con el Adobe: Clikar en el exe de instalación. Mediante una cantidad ingente de imágenes “paintshopeadas” y una canción japonesa llamada “Pokemon rap” (mirad que ingenioso, mezclar en una canción los dos hobbies preferidos de los niños menores de 7 años. ¿Para cuándo el True Norwegian Dodot Metal”? ) Surgió en internet, cual Big Bang, esto:

¿Qué podemos sacar en conclusión de esta obra primigenia, aparte de un perfil personológico de un cocainómano en Nochevieja? Pues que una animutación en flash se construye en base a:

-Una canción en idioma raro, de la cual se escriben unos subtítulos que poco o nada tienen que ver con la letra original, y que a su vez no tienen sentido alguno, igual que la lírica de Manolo García. Algo así como los tenientes de una frase de Pablo Motos, pero llevado al extremo de canciones enteras (aprende progre humorista de pacotilla). Y no queda tan rebuscado, como cabría pensar en un principio. Atención al karaoke absurdo de una de las obras más famosas del género, por Andrew Kepple (un impulsor de la animutación):

-Un porrón de imágenes. Fotos de famosos, de no tan famosos (¿Quién coño conoce a Colin Mochrae, actor de comedias canadiense? Yo la primera vez creí que era una coña del famoso piloto de Rally), de mascotas e iconos de masas, objetos misceláneos, fondos de colores, efectos epilepticidas, etc… montones de “etcéteras”. La duración de cada imagen en pantalla cuanto menor sea, o cuanto más cutre le pongan el movimiento, más espíritu animutero resultará. Otro ejemplo, si cabe, más enfermizo que los anteriores:

Esta me da miedo hasta a mí.

Estos son los principales, y casi más bien, los únicos y definitorios elementos de la Animutación. Más allá de eso, ya depende de la creatividad, la filosofía personal y la cultura friki de los autores. Además de la cuánto le hayan dado al pirriaque.

Pero la cosa no acaba aquí, la camaradería de la comunidad adicta al género es digna de elogio: referencias que sólo ellos entienden, mensajes subliminales, personajes e historias absurdas que se comparten (en las animaciones anteriores, si ha sido capaz de estar atento entre tal maraña de purrela internecia, habrá notado el lector elementos comunes muy característicos)… Todo es poco para la secta de la Animutología.

Pero dejémonos de teorías y descripciones lógicas y normales, y sumerjámonos en una orgía de fotogramas y melodías étnicas, que los que hayan llegado hasta aquí lo estarán deseando:

¿Quién no ha visto el vídeo de esta canción en ElRellano?

OREO!!!

Cómo realizar un segunda parte como Colin Mochrie manda. Aprended Hermanos Wachowski´. La canción de este vídeo vale más que toda la discografía de Within Temptation

Chorus Lyrics:

Flying here in the clouds

And it wouldn’t doubt a flood

Throw your almond in the loo

Ah, new Sega with a suit

Slap me ‘round, Olsen clowns

Save the world in underpants!

Frikifrenetismo

4chan drink it too… too many

¿Aún sigues en este blog? ¿¿¿Tú estás mal???

En este sale Fuyur, el mono albino de La Historia Interminable

… Me cago en el copón envangelionista!!! ¿Pero qué es esto?

James Cameron no pudo usar esta versión en Titanic porque la presión pudo con él.

Esta no la iba a poner en un principio… pero ese humor a lo Benny Hill es irresistible XD

Por último, una superproducción animutopera:

El épico final de la saga Colin Mochrie.

Oh Coooolin, ta doramooooo

Oh Coooolin, te amaaaamooo

Oh Coooolin, bosquimaaaanosss

Oh Cooolin, en ti confiaaaamoooo

Por si alguien quiere que su cerebro se pudra tras todo esto de una vez por todas, el arma de destrucción masiva animada final:

No tengo palabras, sólo convulsiones.

En conclusión: Ya no necesitamos las drogas duras para pegarnos un viaje mágico del copón. La felicidad porreta, el flipe pastillero, el punto del calimocho, el relax de la nicotina, la muerte del LSD… todo junto al alcance de unos clicks.

Advertencia: El autor del blog no se responsabiliza de las lesiones cerebrales producidas tras el visionado de los productos aquí expuestos. Es más, si me envías un vídeo con la reacción espontánea al ser testigos de las infames idas de olla animadas, tengan por seguro que mis buenas risas me voy a echar.

1 comentario:

Illuminatus dijo...

Será sólo prueba de que estoy bastante desquiciado (cosa de mi profesión, imagino) pero el último (el único al que me he expuesto realmente) me ha parecido realmente entretenido.