miércoles, 31 de diciembre de 2008

El mito de la cueva (edición en novela)

En cada pueblo o ciudad de origen, existen mitos. No se debe de confundirlos con los rumores que circulan entre las menopáusicas amas de casa (y entre las menopáusicas presentadoras de Telecinco), los mitos de nuestros lugares de procedencia se caracterizan por adquirir un poder de convicción tal, que no se necesitan pruebas ni materiales ni escritas para comprobar su veracidad. En mi pueblo por ejemplo, teníamos a Tía Pelleja y a Tío Calambres, dos pensionistas millonarios de edad avanzada cuyas fauces de metal y hierro oxidado se aparecían en nuestras más horrendas pesadillas. Y puede que en alguna película de Tim Burton, con su consecuente merchandising oficial y no oficial.

Pero en el presente artículo quiero poner sobre el teclado un mito de estos, pero de nivel universal. Un mito que ha arraigado en la filosofía occidental como ningún otro lo ha hecho, y que hoy en día, a pesar de las diversiones que nos ofrecen Youtube y Viruete.com, aún consigue hacerse hueco entre las mentes más desarrolladas. Y esto va a ser fácil, que uso portátil, y los teclados de los portátiles están como incrustados a martillo en la placa, y poner cosas encima es sencillo. El mito es el siguiente:

Leer libros te hace mejor persona.

Estoy seguro de que en nuestra infancia, todos hemos escuchado a nuestros mayores, padres, tíos, familiares, visitas no deseadas de adultos (ahora tienen que ocupar el salón los jodíos, con las ganas que tengo de jugar al Donkey Kong Country de mi super nintendo), mientras agarrábamos un libro infantil con dibujos y párrafos con la fuente muy grande, las siguientes palabras:

“Míralo lo que lee, que listo que va a ser”

“La de libros que lee, y no hay que decirle que lo haga. ¡Sale de él solito!”

“Qué concentrado se le ve estudiando (tú mientras mirando los dibujos de los gatos en los cuadernos de Micho. Si eso es estudiar pues…) da gusto verle coger un libro”

Uno de los personajes más queridos y amados de este siglo. Todo gracias a la lectura ¿véis?


Los mayores henchidos de orgullo, se les humedecen los ojos al ver a un infante con libros en la mano. No importa que lean el Mein Kampf, o la mierda esa de Crepúsculo, o los “Trópicos” guarretes de Henry Miller, con tal de que suelten esas endemoniadas consolas, o dejen de ver la endemoniada televisión, o dejen de pegarse endemoniadas patadas en las costillas en el parque. Y así poco a poco la burbuja se ha ido inflando, y actualmente el valor humano se mide en los cm de capa de polvo que tenga en una estantería llena de libros apilados en el salón. Arturo Percebe Reverte es tan admirado porque él necesita una cuerda de tres metros, mosquetones y varios piolet de repuesto para alcanzar “Amar en los tiempos del cáncer de golondrino” en lo alto de su biblioteca.

En los foros de internet, en las clases de primaria, en las clases¿? de la universidad, en los barrios obreros más sociatas, en todo lugar no hay nadie que no sepa que agarrar libros y leerlos te abre las puertas de la felicidad y el conocimiento más absoluto, con lo cual te granjeas el respeto y la admiración de todos. Leer desarrolla la mente tanto, tanto, que luego tienes la habilidad para redactar un párrafo y que a lo mejor te regalen un bolígrafo en algún suplemento de un periódico.

Pío Baroja, maestro de los posados intelectuales. Atención a la biblioteca difuminada, signo de humildad personal. Admirable, buen Pío.


En nuestra sociedad los tontos no son aquellos que dicen tonterías, son aquellos “que no han agarrado un libro en su vida”. Tú grabas un comunicado diciendo que no hay nada más rico que los Toblerone de guacamole con una biblioteca de impresionantes y coloridos dorsos detrás de tu sofá marrón art decó, y tu opinión tendrá más validez que cualquier mongo que venga con argumentos y cosas de esas . ¿Por qué creéis que al rey se le toma por un palurdo campechano? Porque al dar el mensaje navideño, no lo hace sentado delante de una biblioteca, lo hace delante de una bandera y un árbol de mentira. Y las banderas y los árboles dejaron de estar de moda a los minutos de acabar Woodstock.

Es impresionante el respeto que se les tiene a los libros. Con leerte (y exhibir en el salón, esto es importante, por eso en la cabecera tengo a un viejo delante de una biblioteca, para que me visiten el blog, como el blog ese de ) la colección entera de Narnia, de Harry Potter, de Crepúsculo, de Dragonlance, de Tolkien, de “loqueestedemodaactualmenteconmuchostomosdecolorines”, ya serás merecedor del apelativo de “el listo e inteligente de la familia porque lee mucho”. Leer mucho. Años y años de evolución, de holocaustos, de guerras santas, de revoluciones, y todo se reduce a algo tan simple: ser mejor es “leer mucho”.

A quién se le ocurre posar al lado de ladrillos mal puestos... Por eso no te quiere nadie Dan Brown. Imbécil.

Pero debido a un fallo en Matrix, o a un fallo en Linux (que también debe tenerlos, quien sabe), hace cosa de un mes, me sucedió algo curioso. Uno de estos acólitos de la doctrina “leer mucho” me atacó físicamente, con uñas afiladas, rostro desencajado de ira, y un improperio “CÁLLATE LA PUTA BOCAAAGRRRFFGHGHGF” a los dos minutos de yo comentar que la autora del libro Crepúsculo, Stephanie Meyer, había sido muy cuquevina al aprovecharse del culto que se le tiene a los vampiros para sacar sus textos moja-bragas a la venta. Por si alguien tiene más interés en este suceso tan dramático de mi vida, pase por la siguiente puerta. Hay que leer, ¡así que aprovechad!

Los mitos son sólo eso, mitos. Mentiras maquilladas con elegante reiteración. Así que mi conclusión es esta: los zopencos por muchos best sellers o libros de culto que se compren en el Carrefour siempre serán lo que son, ZOPENCOS.

8 comentarios:

Zanawsina dijo...

Bueno, teniendo en cuenta que en mi casa casi me prohibían leer y estaba mal visto... Creo que por rebeldía leo y oculto los libros xD

Pero que los zopencos seguirán siendo zopencos... es obvio, ¿no?

Aaaah, que eso los zopencos no lo entienden hasta que lo tienen que leer... Muy bien hecho al escribirlo, así lo pueden leer xD

The Slayer dijo...

Como lector de entre 30 y 40 libros al año he de confesar que me han entrado ganas de agredirle fisicamente al leer no ya que pone a la misma altura a Stocker y la infumable Anne Rice, sino que es capaz de considerarla (bueno, lo de el tambien tiene delito pero menos) su forma original. Sin tener que irnos a a los mitos de las culturas antiguas (Mesopotamia, Grecia, China viejadecojones...) tiene usted como "originales" mucho mas claros a Polidori, Tieck, Marion Crawford, Sheridan Le Fanu... Hasta Poe y su Berenice, hombre!
Hagame un favor (y a usted mismo, ya que esta) y lea la que posiblemente es la mejor historia de vemparos clasicos jamas escrita; La Familia Del Vurdalak

http://es.geocities.com/marsolsombra/historias/lafamiliadevurdalack.htm

The Slayer dijo...

Por cierto, ya que hablas de lecturas... Es sorprendente la cantidad de defensores del mito al estilo stockeriano que jamas se han leido la obra del susodicho autor. Basicamente porque Dracula sale de paseo de dia varias veces a lo largo de la novela (no ya del primer relato original, El Invitado De Dracula, que luego se amplio hasta convertirse en novela) y no se convierte en polvo ni nada semejante, el unico efecto que tiene la luz solar en los vampiros clasicos (pre Anne Rice, aunque no puedo asegurar que ella fuese la que crease lo de la muerte por rayos UVA) es la perdida temporal de sus "poderes" : capacidad de transformacion, fuerza sobrehumana, control de cierto tipo de criaturas, etc.
Y que solo uno del foro se haya dado cuenta... Vaya gentes con las que te juntas, macho.
Y podrias publicarle el articulo en el blog a la chica, hombre. Yo me encargo de tratar con ella personalmente ;)

Tomás Molina dijo...

Los libros son barreras contra el tedio. Nada más.

Contaba Cioran que había aprendido más de sus conversaciones con prostitutas parisinas, que con intelectuales...

AkaTsuko dijo...

Bueno bueno, Slayer no me mates, no me claves tus colmillos xDD.

¿Cuando dije yo que en la novela de Stoker al darle la luz a Drácula (y téngase en cuenta que no es un vampiro cualquiera, es Drácula, algun cheat tiene que tener por ser el prime y el mas grande y más jefe) se evaporaba cual polvorón en mandíbula? Y ya se que Stoker tampoco inventó a los vampiros tal cual, pero creó (él y los sucesivos auotes de literatura, películas, juegos de rol, etc) una figura mitológica, que en sus miles de variantes, que ha tenido sus más y sus menos, se ha respetado.

Pere hete aquí que llega la Meyer esa y e impunemente bautiza a sus "esos" como vampiros. Infórmate sobre los "esos" de Meyer, sus características "vampíricas", y dime si tiene perdón lo que ha hecho.

Gracias por las recomendaciones, pero como encuentre alguna obra en la que los vampiros van de jedis por la vida y a la luz del día se convierten en caleidoscopios psicodélicos, no te lo perdono XD.

Ah, y un respeto a Eol. De los foros más útiles para vagos como yo y para profanos de la informática (como yo), sobre todo en temas de "scene".

Y sinceramente, prefiero que la gente sea borrega pensando que Bram Stoker inventó los vampiros (o que se inventaron en Blade, o en la saga de Anne Rice) que lo que va a ocurrir con Crepúsculo y la millonada de libros y entradas al film que se han vendido: toda una generación se ha echado a perder, porque pensarán que el vampiro es una figura pop, visual key, juvenil, NO-sangrienta, no morbosa, no pagana....


Coño Neo Pitagórico (Tomás), te ha dado por pasarte por el blog XD. Muy mal, ya te dije que esto es más de cachondeo y de absurdez, no se si te gustará. Allá tú.

Illuminatus dijo...

Hombre, es que el argumento de que leer más te hace mejor es como intentar hacer volar un ladrillo de plomo a base de pedos. No importa sólo leer sino también lo que se lee: no es lo mismo Agatha Christie que Raymond Chandler, ni literariamente ni por transfondo social. La Christie era una señora bien casada que escribía eficazmente el típico whoddunit inglés y, además de ayudar a millones de personas a matar el aburrimiento, ganaba notoriedad, reconocimiento y podía pasar el tiempo mientras sus maridos se dedicaban a sus cosas. Chandler era un escritor con una dimensión social mucho más gorda y además tenía una educación en letras (poesía sobre todo) que se refleja en su obra, que era su medio de vida real y que no le evitó tener una vida de mierda.*

El que es inteligente lee de forma inteligente y el que no lee basura facilona. Me han bombardeado con lo de que es igual lo que lea la gente con tal de que lea y con eso me querían proselitizar al Harry Potter de los huevos (a lo que me he negado) pero es un argumento mierdero. Lo mismo puedo volver yo el argumento en contra con que no es lo mismo ver televisión si uno ve programas de cotilleo que si ve series con nivelón, joder.

Ardi_bea dijo...

Yo me he leído los libros de Crepúsculo, y lo único que voy a decir, es que la historia de los vampiros es un mito (Definición de mito según la RAE: Historia ficticia o personaje literario o artístico que condensa alguna realidad humana de significación universal.)

Y claro está, un mito se puede cambiar tanto como se quiera. Esta mujer, Meyer, ha cambiado el hecho de los colmillos, y lo de la luz del Sol, pero siguen siendo inmortales, pálidos, super fuertes y muy rápidos y beben sangre (en este caso, algunos no, pero es su elección).

Esta mujer, ha remodalizado el mito a su forma de verlo, cada autor es libre de quitar y añadir características al mito para su libro, si te gusta bien, y sino,pues bien también, pero no hay que calificar esa lectura de inmadura e infantil (para chicas adolescentes hormonadas, ese sería solo el primer libro, los otros tres no) que no lo he visto aquí, pero sí en muchos otros sitios..


Bueno.. y poco más tengo que decir ya..

Celia dijo...

Dices que casi nadie te visita el blog? Pues yo por lo menos si; casi siempre me paso a ver que articulo has puesto porque me gusta,es interesante y por lo menos leo,jaja.En cuanto a lo de crepusculo, no me gusta nada,me han regalado un libro de eso y alli esta en la estanteria cogiendo polvo...
Es muy original tu blog


Tu prima,

Celia