domingo, 25 de enero de 2009

Illusion of Time (parte II) - Cadena perpetua de 5 minutos

El periodo temporal en el cual los universiados se vuelven personas serias y responsables (mentira) ya ha terminado, al menos para el ínclito autor de este blog. Numerosas aventuras y emociones, numerosos peligros y retos, numerosos romances y desengaños han ocurrido durante el último mes (numerosas mentiras). Pero he vuelto una vez más para continuar con mi dudosa labor, encantado de ser recibido por todos mis lectores... y entonces un eco resonó allende los confines del blog.

Es el artículo número 20, y como es un número acabado en cero supongo que algún poder especial mágico debe de tener. Por lo tanto para evitar futuras implicaciones arcanas que puedan matarme, disimularemos que es una ocasión especial. ¡La segunda parte del faq descriptor absurdo que inauguró este desdichado blog está aquí! Tómatelo como quieras, un experimento extraño, un faq alternativo, un texto ilógico e irreverente. Humor absurdo, referencias, metalenguaje, experimentación HTML...

Dejábamos hace ya casi un año a nuestro humilde protagonista de rpg (valga la redundancia) a punto de ir al Castillo Edward citado por el mismísmo rey en persona, con el objetivo seguramente de decirnos algo con orgullo, y puede que con satisfacción también. O puede que para pagarnos sutanciosamente por mantener a su hija en nuestra casa, que los daños psicológicos y los perjuicios reales no salen baratos. Will se adentra en las inmediaciones del castillo henchido de ilusión, por la posibilidad de recibir alguna medalla.


Tras un bis a bis con su estereotipada majestad, resulta que al no llevarle al rey un anillo que no tenemos hemos infringido la ley y nos llevan a... ¡prisión! Concretamente hemos infringido la siguiente: “Ley 241.4 del código penal: Negarle al rey posesiones materiales ficticias.” Qué pena de nuestro pobre Will. Las medallas se las ha quedado todas un ex-ministro de de defensa del castillo.

Ya prisión Will piensa: “¿Porqué tengo que sufrir así?” Aquí somos testigos de las profundas inquietudes filosóficas de los portagonistas de los rpg. La conciencia de Will lo está matando. Debió tatuarse en la espalda el mapa de la prisión, y no su nombre en caractéres chinos ¡malditas modas!.

Aunque en el 100% de los videojuegos que no sean aventuras gráficas, escapar de la prisión signifique esperar 4 o 5 minutos a que la gente te rescate, o el guión te saque del apuro, uno no puede evitar dar vueltas por toda la celda pulsando el botón de acción como un descosido en un vano intento de encontrar un botón secreto, o una salidad de emergencias homologada por el Ayuntamiento. En nuestro caso, a los 3 minutillos nos cae la comida desde el techo, una barra de pan mustio que rebota un par de veces contra el suelo. Al cabo de otros minutos Will se queda dormido de pié, y en su sueño se esclarece uno de los grandes misterios del juego y de toda la historia de la cultura pop occidental:


Cuando escribí hace casi un año el chiste final sobre las partes íntimas de Woody Allen y su clarinete, os juro que no pensaba en esto. Se ve que para la madre de Will, no habñia nada más plecentero que un buen solo de flauta (¡patapán pish!). Nuestro padre de madera y viento, nos habla de poderes místicos, el destino, blah blah blah, y que para pasarnos el juego tenemos que visitar ruinas y conseguir las estatuas místicas... se le ve muy bien “afinado” (!patapán pish!). Como era de esperar tras otro rato de inaguantable incertidumbre el cerdo de la princesa (su mascota, no la princesa en persona) nos trae la llave de la celda. Al fín somos libres de adentrarnos, aún más si cabe, en la primera mazmorra del juego, donde nos enfrentaremos a enemigos y a poco funcionales fosos de agua estancada. Como este no es un faq convencional, me permito no incluir consejos sobre cómo avanzar, ya que es muy fácil y así os divertís más. Lo único destacable de todo el tinglado de la mazmorra, es que en cierto momento Will digievolucionará a una nueva forma: Un tío de portada de disco de Power Metal, espada, armadura y rubia melena incluidos. Una vez fuera de la cárcel, y tras conocer a una misteriosa chica con el superpoder de convertirse en un diente de león volador (menos risas, sobre todo los alérgicos, en primavera son vuestros mortales enemigos), Will irá a los aposentos de la princesa, a ver si puede aposentarse entre sus enaguas (!patapán pish!) pero a falta de una ducha cerca, la humilde a la mitad pareja decide huir del castillo para iniciar una nueva vida como contertulianos en programas del corazón de Telecinco (otra redundancia, pero esta no es que “valga” mucho...).

¿Qué pixeladas aventuras esperan a nuestros protagonistas? ¿Por qué los guardias del castillo están oportunamente fuera de sus puestos y oportunamente dormidos de pié cuando vamos a rescatar a la princesa? ¿Por qué Suzumiya Haruhi no Yuutsu es una serie tan mala? ¿Logrará Will recién excarcelado cobrar muchimiles de euros en un programa de TV? ¿Cómo le pongo el anti aliasing al emulador? ¿Porqué estos chistes de preguntas sin respuesta finales ya no tienen gracia, y asímismo, por qué los siguen usando en Salvados? Ninguna respuesta, al menos ninguna coherente, encontrarás en la próxima entrega del FunFaq que estoy creando. Espero que pronto pueda publicarlo. Mientras, agradecería alguna opinión sobre las coñas, y demás, no os cortéis, si Will pudo escapar de una prisión con la ayuda de un cerdo, seguro que vosotros sois capaces de dejar un comentario. ¡Y sin ayudas porcinas!

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