miércoles, 27 de mayo de 2009

Metal Gear Solid 3 vs Depredador


Advertencia: En el contenido del presente artículo, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. Que ayer echaran Depredador otra vez por la tele, y yo haya decidido escribir esto es pura coincidencia.

Metal Gear Solid 3 es una obra de arte en el mundo del videojuego. Personajes con trasfondo (ni que fueran armarios), diálogos profundos y cuidados al detalle, personalidades complejas (hay homosexuales y tal), gran cantidad de pantallas, densas conversaciones por radio, un argumento profundo (como el temible fondo de la piscina “de los mayores”), contenido histórico, geopolítico y didáctico. UN COÑAZO.

Depredador va de una panda de mastuerzos comandos militares con unas pedazo de armas brutísimas, chistes de coños, palabrotas y disparos. UNA OBRA MAESTRA.

SGAE LADRONEEEEEEEEEEEEE!!!!!!

Las comparaciones son odiosas, pero igual de odioso es pasarse horas y horas intentando entretenerte con un producto supuestamente de calidad y darte cuenta de que con hora y pico de simple acción brutarate te lo pasas mejor. A tomar por saco el protocolo mariquita de comparar de manera justa. Si tuvieron huevos a sacar Alien VS Predator, aquí no nos vamos andar con mariconadas de no comparar Churras VS Merinas.


La Selva

A Kojima le llaman genio, dios, visionario, filósofo, una ristra de apelativos que sus miles de fans lameculos le atribuyen para ensalzarle más todavía, como si no fuera suficiente con ser japo. Sus obras venden millones y la crítica redacta sobre él a cuatro patas. Igualito que con Paulo Coelho. Yo a Kojima le llamo genio perito de la construcción. Hay que ser un genio de la arquitectura para construir pasillos naturales en una selva, con la reducción de libertad que ello conlleva. Mucho criticar el “pasilleo” de los fps como Fear o Doom 3, pero la selva de MGS 3 es lo mismo que una oficina pero con más plantas de interior. Putos comehierbas.


Mientras en la MasterPis de Kojima la interactividad con la selva es precaria (“Oooooh las plantas se doblan al rozarlas, claro, son de caucho mapping”), en Depredador unos pocos de árboles y plantas sirven para crear una de las escenas de acción más divertida, emocionante, épica y ridícula de la historia: Cuando el Depredador se carga a Jesse Ventura (“el del sobrero de vaquero”), Bill Duke (Mac, “El negro gordo”) coje la chaingun (Minigun para los no-quakeros) y se pone a acribllar a un trozo del follaje. A los pocos segundos el Chuache y mastuerza compañía se unen al tiroteo. En unos 3 o 4 minutos, al son de HIJO DE PUTAAAAAAAAS, se pasan descargando munición sobre ABSOLUTAMENTE NADA. Épico. Ridículo. Hay más emoción en ese trozo de metraje que en 40 horas de ensayo y error de MGS en Very Hard.



La Historia

El contexto temporal de MGS 3 ya nos amenaza con aburrimiento en su sinópsis: Guerra Fría. La llaman fría porque no pasó apenas nada, un coñazo, fría de frígida, como al experiencia jueguil del genio Kojima. En Depredador no se necesitan dar las densísimas explicaciones que hay que aguantar en el juego. ¿Qué más dá si el depredador es un alien, un murgaño mutante, un friki rolero o si ha salido de un huevo kinder caducao? Es peligroso, quiere matar, tiene armas guapas. Nada más es necesario, los creadores de la película no se han pasado media vida estudiando la geopolítica mundial y divagando sobre la naturaleza violenta del ser humano. SABEN que somos violentos y lo representan de una forma fiel, no se andan con simbologías o fidelidad historicista.


The Cobras VS The Cabras

¿Quienes son la unidad militar principal del Metal Grima? Os lo diré, una panda de payasos circenses, que ni la mili española. Su carisma no va más allá soltar un par de frases incoherentes al aire cuando aparece Snake. Son tan sosainas que Snake no dice ni pío ante sus alardes teatrales dignos de café bohemio salmantino. Otra explicación es que puede ser que Snake sea autista. No lo descartemos, que el ejercito es muy ecléctico.

En Depredador se puede disfrutar de los estereotipos y tópicos con los que tanto disfrutamos cuando nadie nos está juzgando. El chistes, el indio trascendental, el negro sobrao, el tejano sobrao, el coronel odioso sobrao, y el prota de musculatura recauchutada. Y todos con fusiles grandes como aspiradoras. De ellos no esperes profundas reflexiones sobre el dualismo del ser, el binomio guerra-paz o la justicia. ¿Quién quiere de eso? No hay nada ms injusto, malvado y violento que el encarecimiento de los chocopillows, cosa que está sucediendo con la crisis actual, y nadie se lleva las manos a la cabeza (se lase llevan al teclado para escribir apocalípticos posts en los foros).

Qué chichi más arrugao tienes...
Conclusión

Depredador es puro entretenimiento. Metal Gear Solid 3 son jubilados hablando de los buenos tiempos. Borra la partida de la memory card, tira el CD por la ventana (si puedes alcanzar y rebanarle la chola a alguna ministra de cultura de paso mejor), quema una foto de kojima en alguna universidad catalana. Compra comida basura de fast food para llevar aunque luego lo critiques, compra Depredador a precio de risa y pasa una tarde de diversión. Que para divagar sobre lo dura que es la guerra ya tenemos suficiente con el victimismo llorón de Reverte.

2 comentarios:

Illuminatus dijo...

Reconozco que con el MGS3 me lo pasé muy bien porque al final los juegos de mata mata me acaban pareciendo un rollo. Será cosa de que con el tiempo me he hecho viejo y necesito una coartada argumental para poder mutilar y masacrar (más o menos como los yankis para invadir Irak). Por otra parte, el hecho de que haga primar más el sigilo que los tiros me gusta.

Lo que refieres, por otra parte, de los cobra como una pandilla de circo si que es cierto, porque en el fondo tienen demasiado elemento shonen y ese rollo japo de manga tipo Naruto donde, por cojones, importa más que el personaje tenga un poder especial, aunque sea abrir mejillones a pedos, que habilidad real para combatir (eso si, sudé para conseguir el puto traje de camuflaje del viejo de los cojones).

Aparte de todo eso, le doy puntos extra al MGS3 por tener comunistas (si fueran nazis, doblaría los puntos: todo argumento mejora con nazis, zombis, ninjas y piratas).

Ah, por cierto, Depredador es una de las mejores películas de acción de su década pero echo en falta que no hayas analizado su dimensión homoerótica (parecida a la de Comando). Es lo que tuvo la era Reagan.

AkaTsuko dijo...

Los chistes de homoeroticismo a lo "soldados amantes de los trabucos gordos, eeeh eeeeeh ¿lo pillassss?" se los dejo a los del club de la comedia y a Pablo Motos.

MGS 3 es de obligado disfrute por Boss y ya. Snake es como el Link de los zeldas, completamente pasivo, gris, emocionalmente aséptico, él no respira, sino que el aire se mete en sus pulmones pa ver qué hay y luego sale. Ah, y el final. Eso sí, ése final no merece las decenas de horas de pasilleo y códec soso previas, y para mí, rejugabilidad cero.

¿No hay algún juego de mesa basado en Depredador? Algo en plan, un jugador es el depredador con ciertas ventajas de atributos, tiradas, localización en el mapa/tablero etc, y el resto de jugadores forman la unidad de soldados con roles característicos. La meta del juego consistiría en subsanar las desventajas de los humanos currando en equipo y pillando al Depredador entre todos. Estaría guay.