martes, 14 de julio de 2009

Cosas(5)... del Centro Comercial

Una de las cosas que más hace perder la paciencia (sí, más que el anuncio del "eefantaceroasiquetúlapalmaaaa") es vagabundear por el centro comercial de rigor, sin posibilidad de avance debido a que tu madre se ha puesto a darle a la sin hueso con otra cuarentona que no tiene ninguna relación contigo. Cinco minutos en un pasillo equivalen a 5 minutos en la celda de aislamiento de una prisión: uno se cansa de la vista enseguida. Así que aquí voy con una lista de Cosas que se pueden, no, que se Deben hacer para evitar el aburrimiento provocado por estos encuentros tan molestos. Dividido en áreas donde pueden producirse tal fatales encuentros.


Aparcamiento

- Observar si en las esquinas hay preservativos usados y sonrojarse pensando cómo llegó hasta ahí.

- Intentar sacar un carrito de la cadena sin usar la moneda, pese a saber que es imposible sacar uno de esa forma.

- Al ver a los clientes que ya han acabado, si llevan el carro muy lleno pensar que son ricos, y si lo llevan muy vacío, pensar que son ricos que sólo han venido a mirar a los pájaros que hacen nidos en el techo del centro comercial.

- Si ves a algun niño que lleva una bolsa cuyo contenido la moldea en forma de videojuego, intentar adivinar qué juego ha comprado.

- Echar una maldición a las columnas numeradas con el 7.

Hall principal, pre-zona de compras (antes de pasar los primeros detectores de metales)

- Comenzar una conversación sobre inquietudes sexuales con tu madre, en una maniobra de distracción para evitar que pierda el tiempo metiéndose en esas tiendas de perfumes, maquillaje y ropa que hay en la periferia del edificio. (Técnica especialmente útil en Carrefoures).

- Mirar de reojo la tienda de golosinas, asegurándote de que nadie se percata de que lo estás haciendo. Añorar tiempos infantiles.

- Ir a la oficina de información y decir: "Mi hermano pequeño se ha perdido, ahora es la empresa quien debe encargarse de criarlo hasta su adultez. Es alérgico a los lácteos, buena suerte".

- Ir a la oficina de información y decir: "Mi hermano adoptado biafreño se ha perdido. Responde al nombre de Uk'ajjj'chuti. Por favor, llámelo por megafonía".

- Mientras se observa el mostrador de los móviles, pensar: "Cada vez son más pequeños... Hay que ver cómo progresa el ser humano"

Zona Libros

- Acariciar las portadas con relieve y sonrojarse.

- Flipar con las portadas de los bestsellers e imaginarse una historia mejor a partir de ellas.

- Echar un vistazo en la sección infantil para ver si por casualidad hay manga, utilizando para ello a tu hermano pequeño "El niño quiere ir a ver los libros infantiles, ya le vigilo yo..."

- Ponerse triste al darse cuenta de que la moda post-Código da Vinci con los miles de libros sobre sectas, freakmasones, etc ya se ha pasado.

- En caso de comprar un libro, hacer balanza con cada mano para ver si pesa más uno u otro, y elegir en consecuencia el que más pese.

- Leer el final de los best sellers para luego hacerse el interesante en el círculo de amistades.

- En caso de haber libros precintados con plástico, rascar con el dedo la parte más tensa y rugosa del precinto.

Videojuegos

- Reirse como un burgués de la sección de PSP.

- Comprobar que es imposible encontrar un Castlevania para DS (muy de Carrefour esto).

- Asquearse del estado del TFT de muestra para juegos.

- Estudiar las situaciones en las que unos padres anticuados e ignorantes intentan comprender las decisiones de su hijo con la compra de juegos. Y adivinar sus pensamientos: "Joder qué caro es esto. Pero si sólo es una caja de cartón con dibujitos..."

- Preguntar al encargado por el Duke Nukem Forever, y su fecha de lanzamiento.

Películas

- Escandalizarse con el precio de las series.

- Mirar con detenimiento el deplorable estado de las esquinas de las ediciones de caja de cartón.

- Gritar "ARDE MI COSMOSSSSSSS!!!" cada vez que ves una caja de Caballeros del Zodíaco.

- Tocar la nariz de Denzel Washington al verlo en una portada.

- Mirar hacia otro lado al ver una película de animación infantil puesta en el TFT de muestra.

Ropa

(Aún no se ha descubierto ninguna técnica para distraerse en esta sección. Sólo se puede rezar para que tu madre acabe pronto de manosear las cosas que no se va a comprar o entrar en un estado de coma temporal)

Pescadería

- Mirar a los ojos de todos y cada uno de los pescados muertos de las bandejas de hielo.

- Ponerle nombre a uno de los crustáceos vivos de las peceras y desear que su día acabe bien.

- Sentir pánico al ver los cuchillos de l@s pescader@s.

- Mantener la respiración.

- Robar un ticket de la cola y hacer un álbum de colección en casa.

- Escribir mentalmente un guión sobre peces zombie que se levantan de su bandeja y se apoderan del centro comercial.

Frutería

- Intentar encontrar cada día una variedad nueva de fruta o fruto seco.

- Flipar con las calabazas que se parecen a las calabazas de los discos de Helloween. Cantar "Future World" haciendo los gallos.

- Robar un ticket y añadirlo más tarde al álbum de colección.

- Estripar las frutas redondas y pequeñitas.

- Hablar telepáticamente con las mondarinas.

- Entrar en otra dimensión al acariciar la corteza de un coco.

Carnicería

- Presionar con el dedo el plástico de los productos envasados en bandejitas.

- Mirar detenidamente las carnes de color sospechosamente oscuro.

- Sentir dentera cuando el carnicero usa la máquina de hacer lonchas.

Congelados, frescos, etc

- Acordarte de la leyenda urbana de la niña que se metía una salchicha por el... al ver las salchichas tamaño Jumbo. Con las pequeñitas también.

- Pronunciar con acento italiano los productos extranjeros, aunque no vengan de Italia.

- En verano olvidar los polos, mientras que en el resto de las estaciones te las vas a pasar desando que llegue el verano para comprárlos.

- En caso de comprar una bolsa de "flases", pasarse una hora buscando aquella en la que vengan más flases sabor frambuesa.

- Tararear con la sílaba "gueau" la Marsellesa cada vez que ves un paté.

Caja registradora

- Sentir orgullo por evitar la tentación de comprar esos snack estratégicamente colocados encima de la cinta de la caja.

- Preguntarse mentalmente si la cajera tiene estudios.

- Deslizar los dedos por la cinta.

- Sentirte poderoso al poner con disimulo la mano frente al detector láser que controla el movimiento de la cinta.

Aparcamiento (al salir de la compra)

- Un Millón de Puntos si no te toca llevar el carro de vuelta a su lugar.

- Despedirse moviendo los brazos de los clientes que acaban de llegar.

- Acordarse de AkaTsuko si has comprado un videojuego.

4 comentarios:

Montse Akane dijo...

Muy bueno,... pensaré en lo que dices cuando visite algún centro comercial.

Besos ^_^

Illuminatus dijo...

Hay un anuncio de más vergüenza ajena que el de Fanta Zero desde hace unos días: el de las compresas Ausonia Evolution (o algo así) para pérdidas de orina. Paisaje bucólico lleno de mujeres maduras con canción pseudo-rock y mucho fucsia. Fanta Zero y Dignidad... también.

1984 dijo...

A mí me dan ganas de lanzar el televisor contra la pared con el anuncio ese de ADSL de Telefónica que empieza con "hola!" y una cancioncilla demasiado pegadiza ¡Mierda! La he vuelto a recordar y no se me irá en días. AAAAAARRRGHHHHHH.

Anónimo dijo...

- Preguntar al encargado por el Duke Nukem Forever, y su fecha de lanzamiento.

JAJAJAJAJAJAAJA!!

Yo lo hice!! Y a uno de El COrte Inglés le tuve media hora buscando el Quake (1) el año pasado!! Menudo gilipollas, no tienen ni idea de nada.