sábado, 26 de diciembre de 2009

Miedo y Asco en Las Cenas

Raindrops on roses and whiskers on kittens,
bright copper kettles and warm woolen mittens,
brown paper packages tied up with strings,
these are a few of my favorite things.

"He who makes supper for himself,
gets rid of the pain of being with family"
Dr. Tsuko

Estabamos en la puerta de la cochera, en nochebuena, cuando el aburrimiento nos hizo efecto.

Recuerdo haber dicho: "Me tenía que haber quedado en casa". De pronto hubo un terrible estruendo, y mi campo visual se llenó con figuras que parecían murcie... que eran mis familiares por parte de madre, que chillaban mientras se lanzaban sobre mis carrillos. Y unas voces gritaban: "Hombre chaval, ¡cuánto tiempo! Que ya no nos vienes a ver ni nada, te has olvidado de tus tíos y tú abuelos."

Comenzó la larga y aburrida noche de cena en familia de nochebuena. Buenas intenciones, pan, gaseosa, miedo, asco, hipocresía y mazopán. Celebremos todos, Jesucrispis se ha parido a sí mismo.

Sobreviví a la avalancha de besos, besos acompañados de alientos de tabaco, barbas de tres días, pintalabios de colores indistinguibles. Mis padres mientras miraban con recelo. Pronto les tocaría a ellos. Pasé esquivando al familiar al que tengo ojeriza desde hace bastantes años. No permitiría que mis moléculas entraran en contacto con las suyas. Hastiado de consanguinidad parental, me deslicé hacia la sala grande donde transcurriría el resto de la acción.

Ante mis ojos apareció una mesa repleta con bandejas de canapés, montaditos, gambas, platos y cubiertos "de los buenos" (de los de usar sólo una vez al año, el resto de los días no los merecemos), un salero medio lleno de... sal. Una galaxia multicolor de entrantes y utensilios pletori-típicos de la época navideña. Además de una botella de Moscatel, otra de Freixenet, otras con burbujas, y fanta para los pequeños. No lo necesitabamos todo, pero cuando se trata de apilar comida para cenar en familia, la persona que organiza tiende a pasarse de rosca.

La persona que organiza. Por razonamiento inductivo, asevero que esta persona es siempre una solterona que ha pisoteado sus treintas y sus cuarenta años tiempo ha. Con porte militar, organiza/tiraniza al resto de las hermanas pequeñas. Una cadena bien organizada de tareas y sub-tareas evita que el conglomerado de niñitos, primitas y sobrinetes se descontrole y ocupen sus sillas en, la apartada en un extremo, mesa para los niños.

Lo que me preocupaba eran las preguntas. No hay nada más inútil, irresponsable y depravado, que alguien preguntando a un post-adolescente/semi-adultouniversitario:

"¿Qué tal esos estudios?"
- Bien, tirando. Aguantando a un montón de imbéciles en clase. Intentando no ser un imbécil a los ojos de los que aprecio. Es difícil no serlo cuando estas inmerso en una carrera que no te interesa, sin recursos para hacer la que quisieras. Desmotivado y desesperanzado por el futuro y la existencia. Pero al menos la comida que me hago en casa está bien. No me eches el humo en la cara gilipollas.

"¿En qué año estás?"
- En el mismo, desde la últimas 20 veces que me lo has preguntado en los 20 encuentros casuales o telefónicos que hemos tenido este año. Haz las cuentas, pero si quieres te traigo una calculadora y una coca cola.

"¿Cuándo acabas?"
- En cuanto tenga 20 somníferos en cápsula y un vaso de agua bien lleno.

"¿Qué tal vas de novias? ¿Ligas mucho por allí? ¿Sí, no?"
- Ninguna, ni antes no ahora. Espero que la info te resulte muy útil cuando te vayas a acostar esta noche.

"¿Y qué tal vas de amiguitas?"
- Te deseo menopausia terminal maligna, querida tía. Con un montón de calaaaadaaas. Sentado en una estación de TREEEEEN. Con un montón de CALAAADAAAAS.

"¿No te ha pasado nada malo en esos sitios? Te mucho cuidado, vuelve a casa cuando anochezca..."
- Ahora te doy cuatro ostias, una con cada extremidad para que te asegures de que no me falta ninguna, gracias por preocuparte por nada.

Un momento. ¿Es que dije eso? ¿O lo he pensado? ¿Estuve hablando? ¿Me habrán oido?

Decidí que había que hablar con la chica. Mi prima pequeña. Mientras disimulaba el escuchar con atención inndicional las historias de la ciudad en la que estudio de cuando el abuelo era joven y en la mili, en realidad estuve atento a la charla que sostenía mi adolescente prima pequeña. A mis orejas rojas por el calor de la estufa(EN LOS PUEBLOS LO LLAMAMOS BRA_SE_ROOOOOO), llegaban palabras inocentes que me retrotrajeron a mi época de heavytrudeverdad. Que si me gustan los grupos no comerciales por aquí, que si el pop es lo peor porque no lo sienten de verdad... Su paso por el instituto había sembrado la semilla de la influencia de la estupidez fanática en su mente. Pink Floyd, !no me toques el cuello!. Estaba a un paso de comprar las consabidas camisetas negras. Al final no dije nada.

Tras los entrantes comenzó el grueso del evento, en la nochebuena de este 2009 asqueroso año de nuestro señor.

Una buena cultura alimenticia es algo que no entra dentro de mis capacidades como ser humano. Los platos puestos a mi disposición aquella noche fueron completamente anónimos. Sopas sin rostro y marisco sin pasaporte. Sin sustantivos propios descubrí que es muy fácil avitar cualqier discriminación o favoritismo: "No quiero nada de esto, hacedme unos huevos fritos". Y la persona que organiza pone el grito en el cielo, pero en realidad no puede, estuvimos bajo techo. El calor me hizo desvariar.

Mi cutre cena me permite todos los años acabar en seguida y dedicarme a juntar la oreja a todas y cada una de las conversaciones que se paladean entre hermanos y cuñados. De cuando en cuando el chisposo de la familia le hace de rabiar a la persona que organiza haciendo gala de un sarcasmo curioso, que pretende atentar contra la rigidez del protocolo impuesto por aquella. Como si no hubiera suficienta con la gala de turno de la tele, con sus humoristas de baja estofa y sus sketches deplorables. Me dije a mí mismo, a mi reflejo aun más deforme en a superficie de una botella: "¿Has visto lo que Dios te está haciendo tío"?

Suenan himnos de mal rollo, malos diablos van al hoyo.
Dr. Bayo

Himnos de hipocresía que se convierten en himnos de mal rollo. Así es, fue, y siempre será. Una cena para reunirlos a todos y sumirlos en las tinieblas. Pasan los cuartos de hora y las rencillas familiares asoman su pelada cabezita. El dinero que te presté por aquí, el santo del cual no te acordaste de felicitar por allá. Y el chisposo entre sonrisillas le manda a la que organiza que vuelva a calentar las gambas que están con cara muy triste, mientras agarra una y se la pone a unos centímetros de su cara. Ja ja ja kiej. No hay palabras para describir el terror que sentí. Porque lo que sentí era alegría vergonzosa, así que la palabra que hay para describir es shadenfreude.

Y al final todo acaba. Hasta el próximo año. Mis lectores comprenderan esto, si es que se da el caso de que no son samoanos.

VIVAAAA LAS CENAASSSSS, WUUUUIIIIII

5 comentarios:

Leo dijo...

Jajajajaja. Gran artículo sobre grandes verdades que todo el mundo piensa pero que nadie se atreve a decir. ¡Mierda de cenas navideñas, cojones ya!

Illuminatus dijo...

El sentimiento es muy extendido. Quizás sea ya nuestra generación la que renuncie a sostener esta corriente hipócrita de reuniones de toda la familia que en realidad no nos interesan. Las reuniones por compromiso sin una pizca de sinceridad por parte de ninguno de los implicados.

Tradición... ¡puaj!

Russianwhite dijo...

Uoooooo cómo te lo has pasado!!!!!

qué envidia uooooo!

En mi caso las cenas no son tan desastrosas, porque una de las familias se ha ido desestructurando poco a poco y al final en la cena esta nos reunimos mis padres, mi hermano, mis tios y mi prima de 7 años. Son gente que vemos prácticamente todas las semanas y con la que nos llevamos muy bien, así que es un día más pero repleto de comida y largas sesiones de juegos. Antaño el trivial tradicional, y ahora el trivial en la xbox, la wii, lips... los tiempos cambian, pero la base: "comer como cerdos" y "jugar" se mantiene, por lo que no me supone esfuerzo, incluso tengo ganas de pasar esa noche.

solondz_fan dijo...

A Hunter le han pitado los oídos allá donde esté.

Animo, solo te quedan unas 10 más de esas... ;)

Shiranui dijo...

Totalmente de acuerdo con la respueta a la pregunta de cómo van los estudios.