lunes, 7 de diciembre de 2009

Teoría del consumismo virtual o materialismo fantasma

El capitalismo agresivo navideño al que estamos subyugados es difícil de combatir. La tentación es irresistible y las empresas se ocupan de que caigamos en el círculo vicioso creado por el marketing.

Un día mientras veía un capítulo de un anime llamado Azumanga Daioh fui testigo de una escena que me hizo ver la luz (no, el comunismo de pega que estoy padeciendo no es de los de vivir en cueva, no es que tuviera problemas de iluminación en mi casa). Un método de romper el círculo vicioso del capitalismo desde dentro. No hace falta luchar, ni matar, ni grabar discos de ska-core (ni de ska-lope), ni hacerse piercings en diferentes cachos de la cara. Estás pobres técnicas modernas de anti-sistema palidecen ante el método que a continuación voy a explicar. La verdad es que por sí solas ya han demostrado ser poco o nada efectivas, pero bueno.

La escena en cuestión se desarrolla de las siguiente manera:

Una mujer está ojeando con gran interés un típico catálogo de productos. Otra mujer se acerca y, movida por evidentes impulsos mentales consumistas, pregunta:
- Anda, ¿es que te vas a comprar algo interesante?.
Y responde la mujer del catálogo:
- ¿Pero qué dices? Yo sólo con mirar la foto en el catálogo ya soy feliz, si ya estoy contenta ¿para qué lo voy a comprar?

AHÍ. Esa es la clave. Directamente con sus armas.

Los catálogos y las revistas promocionales ya están esperando en los portales y en los buzones, enmoheciéndose en los días de lluvia. Agarradlos. Miradlos detenidamente. Imaginad que sois poseedores de aquellas cosas que anheláis. Y el mazazo final que hara tambalear el pilar del capital: NO COMPRAR NADA.

Es tan simple que parece una de estas frases de guión de peli de suspense, de esas que dan un vuelco a toda la absurda y rebuscada trama previa, y te ponen los pelillos de punta (o puede que sea la emoción de saber e el bodrio que estás viendo se va a acabar pronto).

Acabar con el sistema económico es tan sencillo como esto, no hace falta pelearse con un trastorno equizoide de personalidad en el parking de un edificio medio vacío, pegarse un tiro en el carrillo y sacarse una muela del juicio, para finalmente detonar bombas en unos cuantos edificios de oficinas.

El materialismo fantasma, consumismo virtual. La satisfacción sin la acción. La "satisf" en ruso (¿?). La sensación de ilusión por comprar algo, tan característica del consumismo actual, es igual o mayor que la que se tiene al adquirir por fín el producto. Está demostrado por científicios comunistas de renombre (que tienen muchas erres en sus nombres). Valiéndonos de eso, podemos dinamitar el círculo de compra-venta que suple de poder a los líderes del dólar, los Patriots (desemascarados en este mismo blog hace poco).

Adelante camaradas, ya tenéis el plan maestro. Que no me entere de que compráis una sola maldita cosa estas navidades. Confío en vosotros ¿eh? ¡PerestroikeV!

6 comentarios:

Illuminatus dijo...

Aunque atacas el síntoma y no la causa, apruebo tu plan. La emancipación del hombre de la obsesiva maquinaria consumista sólo puede llegar asumiendo la inutilidad de los bienes materiales como cura para las ansiedades psicológicas. Los objetos no hacen feliz y a largo plazo no sólo ocupan sitio inútilmente sino que además se convierten en un quebradero de cabeza adicional.

Como las figuras de anime, que luego cogen polvo y son un coñazo para limpiarlas.

The Slayer dijo...

Las unicas compras que deben permitirse son aquellas con grandes contenidos de azucar, ya que logran asentar las bases de la manufactura patria y de la gran habilidad manual de los oriundos de la tierra para algo mas que dejarse los dedos con el ultimo videojuego.
Eso si, nada de dulces eclesiasticos, que ya se sabe aquello del opio del pueblo pero sin el pueblo...

Trotty dijo...

Hablando de Azumanga y del comunismo me veo obligado a copiar este video (extraido del amvhell 3, pero es que ese amv es larguisimo)

http://www.youtube.com/watch?v=7IDmF1O4cNM&feature=related

AkaTsuko dijo...

(b)Slayer(/b)En la AkaTsutopía antimaterialista que estoy construyendo en una plataforma de un pantano extremeño, no habrá cabida para el azúcar, pues su propiedades activadoras en el cerebro son las que impiden la inhibición del afán consumista con el que combatimos. Sólo permitiremos bolsas de sacarina de esas que no se abren por mucho que lo intentes.

(b)Trotty(/b) estoy emocionado. Luego dirán que me invento las cosas. Lo digo hasta yo. Pero con ese vídeo se demuestra lo contrario. ¡Tu contribución hará que esta lucha prospere!

Anónimo dijo...

Querido doctor Akatsuko :

Debo confesarle que tras haber seguido todos los pasos que su metodo detalla no he encontrado la felicidad. Ver mas de 10 catalogos no solo no me ha proporcionado la felicidad, ¡sino que ni siquiera he encontrado un solo producto que quiera comprar!
¿Que recomienda hacer el Partido en estos casos? ¿Debo seguir intentandolo, pasar alguno de los habituales cursos de reeducacion, olvidarlo y pasarme a los catalogos de lenceria... ?
Espero que no me mande a hacer el Tyler Durden, porque la Bonham-Carter me da grimilla...

AkaTsuko dijo...

Con eso de que no has encontrado producto que quieras comprar ya tienes el comunismo bien ganado. Esa anhedonia para con el material capitalista te ayudará a sobrellevar la lucha contra las promociones, las rebajas, los descuentos... toda la artillería empresarial con la que nos bombardean en estas fechas.

Y de Tyler Durden nada, eso de tirarse a niñas góticas flipadas con una personalidad alternativa está expresamente prohibido por nuestra ideología. Los góticos promueven el sistema del vil capital al engalanarse con miles complementos de ropa y adornos chungoscuros.