sábado, 19 de junio de 2010

HipocriMetal

Hacer sangre del colectivo metalero, con sus melenas, libres como el viento huracanado, con sus coletas, recogidas como dictan las normas de apariencia en el puesto laboral, es algo ya muy mal traído en la blogosfera. ¡Pero es que es tan sencillo y divertido! Deben de quedar miles de anécdotas vergonzosas que contar; cientos de grupos amateurs que nunca llegarán a algo más que a inventarse una etiqueta absurda para intentar en vano diferenciarse de los otros cientos que surgen a la vez que ellos; hipocresías que desenterrar, pese a que no hace falta escarbar mucho pues la mayoría son tan evidentes que rozan lo deleznable.

Yo todavía no he vencido a mis demonios con una entrada dedicada por completo al escarnio del público target metalero. Porque en la efervescencia de la adolescencia el que suscribe quedó engañado por esas guitarras endiabladas, esos gritos blasfemos, la camaradería atea de los compañeros de instituto… Aunque toda esta parafernalia anti-religiosa la cuidáramos casi con diligencia de sacristán, luego resulta que muchos de nuestros ídolos melenudos iban más veces a la iglesia que todos sus fans juntos. Pensad en vuestro colega heavy anti-cristianismo a tope, cómo se apuntaba luego contigo a hacer la confirmación. “Por la fiessss que se monta después de la ceremonia”. San Vendío está en la ermita, como bien recordaréis los lectores habituales.

Además, pese a lo rayano de tomarle el pelo al movimiento en internet, ¡todavía están muy vivos los viejos principios y valores en las generaciones suplentes! De mes en mes, en facebook o en tuenti suelen circular eventos o encuestas ensalzando la “pose”, a ver quién no deja morir al género, a ver quién es el verdadero heavy… ¡algunos hablan de hasta la lucha por el heavy! ¿Luchar contra quién? En el último que recibí me instigaban a unirme para luchar contra Disney (!) pues se entiende que Hannah Montana y sus huestes de fans representan una amenaza contra el rock, el heavy y “la música de verdad”. Todas estas cosas me intimidan mucho y yo nunca me apunto, no me vaya a hacer pupa. Aparte de que nunca se especifica cómo hay que luchar o unirse en pos de cuál beneficio para el heavy metal. Deben pensar que por usar palabras que suenan a diccionario algún daño harán. El día que empiecen a colocar alguna tilde en esos manifiestos… EL HORROR NOS ESPERA.

En mis tiempos de metalmozo entre los muchos mantras/consignas que repetíamos entre los hermanos del metal eran las mofas en tono jocoso dirigidas contra los estilos de música discotequeros, con sus frases repetitivas, sus ritmos machacones y “rallantes”. “Música para mentes cuadriculadas, para gente que no piensa por sí misma”, esta cita habrá cruzado la península de cabo a rabo, de magazine en fanzine. Hipocrimetal en estado puro: Años después todavía en todos los puñeteros locales de música dura, la noche no es noche si no ponen a Rammstein con su Du Hast Misch para que todos esos que piensan por sí mismos, piensen a la vez: “venga, vamos a berrear el estribillo del Du Hast todos juntos, las numerosas veces que aparece en la canción”. Tres putas sílabas. Tres. Es no es rallante, noooooooo, qué vaaaa… Mira que el Senschucht y el Herzeleid tienen muchas canciones buenas, geniales alternativas al Du Hast de los cojoneins. A todo esto, creo que ya podemos afirmar de manera tajante que Rammstein es un grupo mítico. Ha llegado desde hace mucho a la fase “síndrome Kiss FM”. En esta fase del ciclo vital de los grupos que merecen ser recordados, en los lugares públicos sólo se ponen una o dos canciones de las más conocidas. Da igual que las bandas tengan 20 discos de estudio, “en el bar sólo se ponemos Run To the Hill o The Show Must Go On o Jesucristo García”. En fin, es el riesgo que tiene practicar pirotecnia en los conciertos, Rammstein están ya más quemados...

Como pasa con casi toda la música, a partir del tercer álbum, si no se ha cambiado de estilo al componer, la cosa aburre y huele a rancio que te cagas. Con Slipknot pasa (y por cierto, aunque comprara los discos nuevos y precintados, en verdad tenían un olor muy raro…). Pero en sus inicios yo era fan, cuando salían en la mtv todo malotes y disfrazados. ¡Sacrilegio a la vista, capitán Ahebi! Me miraban mal por gustarme la música de, parafraseo, “esos payasos disfrazados”. Y esto no lo decían sólo mis conocidos, sino miles de metaleros en foros, decenas de “periodistas” (*ejem*) en la prensa musical rockera… ¡HipocriRiff a la vista! Años después todos estos criticones levantarían su puño (con los tradicionales dos dedos levantados) a favor de Lordi cuando estos debutaran en Eurovisión. ¿Quiénes eran/son Lordi? Otros payasos disfrazados. ¡Iron(ía) Maiden!

“Eurovisión, mierda comercial popera.” Esa es otra que se oía mucho. Pero luego bien que se animan a verlo con la excusa de que van unos pescabilletes como bien son los Terasbestoni. Menos mal que la broma de llevar algo que suene a rockerillo no funciona para ganar dos veces.

Basta por un momento de echar en cara. Escupiré para arriba durante un instante. Recuerdo que hace muchos años, durante mis primeros escarceos en los foros musicales de internet, una vez tuve una discusión la mar de surrealista, sobre todo por mi culpa. Se me había colado poner “Trash metal” en lugar de “Thrash metal”, con la hache. Como en esos tiempos no existía wikipedia ni nada similar, mi rival en el debate y yo recurríamos a argumentos bastante pueriles: él, diciendo que “el inventor del Thrash Metal, Dave Mustaine lo denominó así”; yo, diciendo que “recordaba haberlo leído sin la hache en una revista” nueva que tenia por aquél entonces, y que, atención, si ponías “Trash Metal” en el buscador de Google salían muchas más entradas que si lo ponías con la hache……………………………………. En mi defensa os contaré que años después, cuando empecé a escuchar las sub-ramas del heavy y descubrí el Thrash, llegué a la conclusión de que no andaba yo muy errado al llamarlo trash.

Llega el turno de la hipocresía más oscura. La hipocresía de ultratumba. ¡La hipocresía gótica! Pese a engalanarse con ropajes negruzcos y maquillarse la piel con color yeso (con fines paramilitares, cosas del camuflaje digo yo), la hipocresía de la que fui testigo presencial brillaba con luz propia: una gótica de pura cepa (una ceporra, vamos), llegó a criticar con dureza los hábitos de unas conocidas suyas y concretamente los de su hermana. Según contó, no alcanzaba a comprender la obsesión que sentían esta y aquellas por la ropa de color “rosita” (ahí, ahí, el diminutivo como arma despectiva es de pura maldad gótica) y los complementos brillantes. Ay, hija mía, desde aquí te digo que estoy segurísimo de que hay millones de cosas en el mundo que nunca alcanzarás a comprender, entre ellas, que el negro también es un color, que los anillos, los collares y las pulseras con motivos celtas también son complementos, y que al igual que tú acusas, tú sufres la misma puta obsesión, salvo desde otra perspectiva no muy distinta. Te lo pongo en negrita, a ver si escribiendo en tu mismo espectro visual te enteras de una puta vez.

Mucho meterse con Tokyo Hotel, pero aunque os joda, esta es la verdad: Tokyo Hotel son los Kiss de hoy. Kiss pintarrajeados así, y con esos pelos, también parecen tías. Unas tías muy feas, pero tías al fin y al cabo.

Para despedir la entrada, un comentario inocente sobre la forma que tienen los artistas de llamar a sus bandas. No sé para qué se rompen la cabeza buscando nombres largos, enrevesados o con algún significado. El colectivo fan ya se encarga de abreviarlo todo para su comodidad a la hora del colegueo entre hermanos del metal:

Iron Maiden -> Los Iron

Rolling Stones -> Los Rolling

The Alan Parson’s Project -> Los Alan Parson

La Oreja de Van Gogh ->La Oreja (True Metal!)

Mago de Oz -> Los Mago (qué estúpido queda usar en castellano un plural con un singular, madre mía)

La Polla Records -> La Polla

Bruce Springsteen and the street band -> El Boss

Nine Inch Nails -> Los NIN

The Smashing Pumpkins -> “Billy Corgan es un genio incomprendido”

Sonny & Cher -> Cher

6 comentarios:

Illuminatus dijo...

Tienes un espíritu de flamer que ya te vale, chico. ¿Cómo puedes dejar en evidencia de forma tan obvia las taras del mundillo? Es como si pones a las claras que el SdlA es reaccionario y con unos tonos racistas que ya ya. Eso no está bien.

Claro que a lo mejor podrías decir que el problema es de los fanáticos que se toman a sí mismo y al metal en serio en vez de disfrutarlo como el pasatiempo que es, con sus más y sus menos y no como si fuera la verdad revelada en forma musical. Pero eso es ridículo, ¿no?

AkaTsuko dijo...

Ya en la misma entrada confieso que la motivación principal en la redacción es el desahogo, que las situaciones y anécdotas que comento son reales, y a pesar de lo remascado del asunto de criticar el movimiento fanático, echo en falta más material real y personal.

Yo pienso que los fanáticos, más que tener un problema, son un problema en sí. Yo ya huyo despavorido si me encuentro a cualquiera que se autoetiquete en voz alta. El problema no es la música, sino los fans. El problema no es Crepúsculo, sino las niñatas gritonas. El problema no es el anime, sino los que se van llamando a sí mismos otakus y se atreven a ir diciendo por ahí en voz alta cosas como "qué kawaaiiiiii!!" (verídico).

En resumen, que cualquier forma de ocio de moda hoy en día tiene el mismo valor que tener por afición echar migas a los patos en un parque.

José Viruete dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
José Viruete dijo...

Pues sí, al final la culpa la tiene siempre la puta gente. Los grupos se lo suelen tomar mucho menos en serio. Yo comí con un tipo de Immortal y me contó que las fotos en la nieve se las hizo su padre una tarde, y que le encantaban las películas de Ice Age, sobre todo la 2. "Hilarious".

AkaTsuko dijo...

Qué bueno eso, a mí Immortal me encantan, los sigo admirando desde mi época blacker, ya los conocía antes del choteo internetil con los videos de youtube. Ya ves, hay más videos de black metal y derivados igual o más chanates y no se forma ningún pifostio a lo meme 4chanero.

Él comería paella fijo, que madre mía, nos ganamos corazones a base de arroz amarillo a nive internacional.

José Viruete dijo...

No, comió en el Vips. Y le gustó tanto, que para cenar QUISO VOLVER!!!