domingo, 18 de julio de 2010

Cosas (11)... del Balón Intragástrico


Qué ricura, ha heredado la cara de su padre, igual de redondita.

El futuro es hoy. El futuro chorra es hoy. En las películas de corte futurista, casi siempre se nos muestran hipotéticos avances tecnológicos que podrían existir en futuros no muy lejanos (el cine también nos enseña que los futuros “no muy lejanos” son los más chungos). Estos suelen ser pequeños logros en el ámbito de la comodidad en la vida cotidiana: las minipizzas de Regreso al Futuro o sus ropas con auto-secado, funcionarios robóticos, muñecos con vida propia… En resumen, tonterías que sólo valen para provocar en el espectador una reacción del tipo: “Ja ja, qué ocurrencia tan curiosa ¿Y si llegáramos a eso de verdad?”.

Pues algo ha llegado: los balones intragástricos.

En lugar de desarrollar esas píldoras que equivalen a comidas enteras y que no engordan (esas de los dibujos animados), la ciencia dermoestética se ha dedicado a investigar en un silogismo tipo “Para cagar menos, pues te ponemos un tapón en el culo”. Así que para evitar que los gordos que tienen al hambre por sinónimo del aburrimiento, han medio inventado un balón que te meten en el estómago para estar siempre con menos hambre. Digo medio inventado porque muchos veterinarios podrían dar cuenta de miles de accidentes domésticos con mascotas, de perros que se tragan pelotitas de juguete pequeñas o cosas así, y que no llegan a digerir, lo que les provoca problemas alimenticios.

Su presencia en los medios publicitarios nos confirma que los balones intragástricos ya forman parte de lo cotidiano, como el cepillo de dientes o el condón de sabor fresa. Que sirva esta entrada como herramienta de información. Mis Cosas son como leyes universales (puede que no de este universo en particular, pero, ¡ah! Se siente).

- En los anuncios no sale el balón como tal, sino una animación que muestra cómo una vez dentro del estómago, el peloto se infla cual pez globo. Me aterra la idea de que pueda tener herramientas chungas incorporadas, como una cámara para espiarte por dentro o pinchos que salgan cada vez que tengas ganas de comer (así sí que funcionaría a las mil maravillas).

- ¿Y si tienes que viajar en avión? Las presiones atmosféricas a gran altura provocarían una reacción en el balón que se contraería/dilataría hasta pegar un reventón. En resumen: un desastre estomacal.

- Si triunfa el invento habrá que sacar tajada a los ingenuos consumidores. Pronto tendremos a nuestra disposición una amplia gama de balones intragástricos diseñados por la mismísima Guillermina Baeza (¿¿¿Quién coño es esa tía y qué hace con mi nocilla de toda la vida???), de todos los tamaños y formas: balón de rugby intragástrico, pelota de tenis intragástrica, pelota de playa intragástrica (para los gordos GORDOS).

- La cosa no quedará ahí: “Customiza tu balón intragástrico joven enrollado; añádele un mensaje personalizado para cuando te achuche tu pareja y ella pueda escuchar un mensaje de amor”. Imaginad a un Loquendo hablando desde tus tripas. Apple venderá i-balls con el último álbum de Shakira incluido en formato mp3.

- ¿Cómo se mete eso en el cuerpo humano? ¿Acaso te lo introducen poco a poco por el esófago y luego llega un perito que le da a una bomba de aire para inflar el balón desde fuera? ¿Y el mantenimiento luego qué? ¿Vale usar la misma bomba que se usa para los flotadores, los manguitos y esas pequeñas piscinas de plástico que se compran los pobres y los gitanos?

- En serio, ¿qué tiene de novedoso este invento? En Desafío Total, Arnold Schwarzenegger se sacaba uno tamaño mini por la nariz…

- Aprobaría su uso si dispusiera de su propio campo gravitatorio. Pensad en las posibilidades.

------------------------------------------------

Ay ay ay, que ya no se libra ni la llamada belleza interior. Tiempo al tiempo, en el futuro cercano nos perfumaremos el intestino grueso y nos conectaremos USB por el ombligo. ¡Pezones radioactivos fosforescentes en las discotecas!

1 comentario:

Illuminatus dijo...

¿Cómo se mete eso en el cuerpo humano? ¿Acaso te lo introducen poco a poco por el esófago y luego llega un perito que le da a una bomba de aire para inflar el balón desde fuera?

Básicamente, si.

La cirugía, en muchas cosas, todavía sigue en la Edad Media. Piensa que para reducir la presión intracraneal el remedio es trepanar abriendo un agujero en el hueso.