viernes, 7 de enero de 2011

Holocaustar, el verbo

Estimados calientasillas de la Real Academia de la lengua Española, me gustaría que me hicierais el favor de aceptar un nuevo verbo que considero necesario para el correcto desarrollo de la raza intelectual (los humanos, y algunos loros). Realizo esta petición a través de mi blog porque es evidente que tenéis mucho tiempo libre (no creo que haya que invertir mucho trabajo y deliberación para decidir que la “y” pase a llamarse “yé”), y de tan ociosos que debéis estar, fijo que alguno de vosotros se deja caer por aquí. Existe una curiosa ley de correlación directa entre la proporción de aburrimiento y visitar Akatsuko’s*.

El verbo en cuestión es el siguiente:

HOLOCAUSTAR

(Del naz. Holocausten)

1. tr. Provocar una matanza de seres humanos

2. tr. Abnegarse por amor (¿Comorr?¿Que pasarl?¡Quietorl!)

3. tr. Lo que le hace Ramoncín a las canciones originales cuando hace una versión. A las canciones y a las personas que no están en posesión del privilegio de la sordera.

Me parece que es un verbo muy práctico**. Es necesaria su completa integración en el léxico popular, a fin de que se tomen las medidas que son consecuencia de su creación. Ya se sabe lo que dicen los lingüistas más poetisos, “en el principio, fue el verbo”.

Holocaustar Extremadura

Que bombardeen las dehesas y los pantanos extremeños cuanto antes. Lanzad bombas de todo tipo: de racimo, nucleares, bombas lapa… Si es necesario, que se holocauste con un nuevo tipo de bomba, la “bomba rusa” que consiste en una bomba pequeñita que va dentro de una más grande que a su vez va dentro de otra aún más grande que a su vez… Que no quede ni un buitre vivo, y que los cadáveres calcinados queden tan pochos que los buitres de las comunidades colindantes se lo piensen dos veces antes de venir a pegarse un festín tras el invierno nuclear extremeño.

Sé que parece cruel lo que estoy escribiendo, pero el holocausto es justo y necesario para que Extremadura dé los pasos hacia delante que viene necesitando desde hace años. El truco está en que se avise previamente de que:

“Se va a proceder a holocaustar su comunidad. Salgan de ella cagando lingotes, pues no nos hacemos responsables de la extinción castiza y bellotera”

Porque es precisamente lo que les hace falta a los extremeños: SALIR AL MUNDO EXTERIOR Y MADURAR, VER QUE HAY FORMAS DIFERENTES DE HACER LAS COSAS AHÍ FUERA. Soy extremeño y os puedo asegurar que esta tierra es la que tiene la mentalidad más retrógrada, estúpida y paleta de España. Al menos los andaluces van de simpáticos, pero es que nosotros ni eso.

Si es necesario, para evitar aquello de “Mal de muchos, consuelo de Aka”, me quedaré aquí yo solo durante el bombardeo. Bajo la condición no negociable de que hasta el último abuelo con boina a cuadros sea recolocado fuera del territorio. Me moriría con regustín existencial y con una sonrisa que se haría más ancha a medida que la piel se desprendiese capa por capa de mi esqueleto.

Microbloggers

Ya nadie aprecia la elaboración de un texto pretendidamente divertido. No, ahora haces una entrada con imágenes, y un par de palabras para cada una. ¿Para qué encajar los juegos de palabras en un texto largo y elaborado cuando puedes poner un moñaco garabateado y cagarte en los tópicos de siempre al mismo tiempo? Creía que los proto-internautas eran personas leídas, que no temían afrontarse a ladrillos, y que criticaban mirando por encima del hombro a las generaciones posteriores, con su actitud anti-lectura y su lenguaje SMS. Las horas en pensar y redactar, reducidas a 15 minutos al día.

Para qué vas a enriquecerte a ti mismo, a tu propio ego, cuando los conformistas y los vagos pueden hacerlo por ti a cambio de rebajarte al más mínimo de los esfuerzos.

A campos de tortura y confinamiento centros de rehabilitación hay que mandarlos a todos, alejados de cualquier estímulo visual de color. Reducidos a un entorno gris, y obligados a producir mil palabras cada hora utilizando máquinas de escribir viejas aprenderán a apreciar los valores de la narrativa. No diferenciarán qué da más dentera, si los crujidos de sus huesos o el sonido de las teclas al pulsarlas. ***

Aquello que es peor que un otaku… ¡UnA otaku!

La tribu devota a las parafilias niponas, bueno, se soporta y se les reconoce el derecho de existir. Pero cuánto más fanático irredento se vuelve un otaku, más se percata uno de la diferencia de los síntomas definidos por el sexo.

El otaku macho que llega al extremo del adjetivo “insoportable”, a lo sumo, graba un video de humor no intencionado de sí mismo, y de hecho, contribuye a hacer de este mundo un lugar mejor con el cachondeo y las risas que provoca.

Pero “la otaku”, la hembra que se autodenomina friki (si ya de por sí una mujer orgullosa es vomitiva, imaginad a una al enorgullecerse de ser “diferente”…), puede llegar a mutar en una especie de copo bacteriológico gigante, un alérgeno social que revuelve las tripas al más incauto. Cuando menos te lo esperas, una amiguita otaku pronuncia en voz alta: “Oreimo es tan kawaiiiii”. EN VOZ ALTA. Tú en ese momento lo que quieres gritar a los cuatro vientos es “¡SIEG HEIL! ¡DUNKELSSUSAUGEN! ¡AL RICO REICH PARA EL NENE Y LA NENA, SOBRE TODO PARA LA NENA! ¡PANZER TRUPPEN TOIFEL!”.

En una reunión social de otakus, cuando hablan de sus cosas, de sus quehaceres cotidianos, la otaku, si se da el caso de que se ha apuntado a clases de japonés… la cordura del que escucha pasivo su verborrea está sentenciada y camina en blanco por la milla verde abstracta del cerebro hacia la Neura Capital, sin escapatoria. Hay que concederle mérito por su maestría para meter COMO SEA que asiste a clases de japonés, aunque a nadie le interese y nadie haya preguntado.

“Pues hoy después de ir a japonés…”, “Quedé con mi amiga para de compras después de clase de japo…”, “En semana santa no tengo clases de japo, el profesor descansa…”, “Últimamente estoy muy atacada con los kanjis en las clases de japonés…”…………………….

No creáis que dicen, al despedirse, “bueno me voy”.

Sino: “Bueno que me voy A CLASES DE JAPONÉS”.

A uno le basta con “Me voy a clases”.

O es suficiente con “Me voy”.

Pero no. NO. Tienen que decirlo. No se lo pueden callar. La realidad social es cojonera por naturaleza.

Mi más sincero pésame a aquellos que tienen una amiga o conocida que va a clases de japonés y que además… además… HACE KENDO.****

¿Programadores? ¿Diseñadores? ¿Grafistas? Los criminales creadores de Habbo Hotel, Farmville, y demás PSEUDOjuegos

Ah, cómo añoro esos años en los que jóvenes talentos rebosantes de ilusión por crear algo nuevo pasaban horas y horas delante de las pantallas para producir videojuegos que con su simplicidad colmaban de horas de diversión nuestras tardes de verano que… blah blah blah. Un momento. ¡Todavía hay personas así! Trabajadores del mundo del videojuego que lo dan todo y arriesgan tanto por juegos complejos y profundos como por juegos simples y divertidos. Pero la trampa es que alguien ha metido los dedacos en el pastel para llevárselos a la boca en un acto de pura cerdada comercial.

Esos intrusos de la tecnología que se atreven a ganar dinero con productos que van a caballo entre el videojuego, el chat online, y la puta mierda. En definitiva no pasan de esto último. A quién pretenden engañar llamando “juegos” a esas aplicaciones absurdas del Facebook, a esos chats con avatares (traducido: muñecos superfeos y deformes. Como en la película de Cameron, vaya)…

Hasta los creadores de los mini-juegos timo que comercializan en Europa para Nintendo DS tienen más perdón. A estos se los mete en el barracón dónde hay ventanitas pequeñas. Pero a AQUELLOS… sólo “la muerte les hará libres”.

Poetisos*****

Mientras en la escena del mangangosanime, el coño apesta más que el nardo, en el género poético, la cosa funciona a la inversa.

La poetisa encaja con la sensiblería de la forja de versos cursis (hasta el más provocador y soez de los ripios causa impresión intelectual mullidita, de reposar el cerebro en cojines con el logo de Hello Kitty). Pero es ver a un flacucho poetiso con su sombrero de época y su “yersei” y bufanda gris y te dan ganas de meterle por el culo el códice Gigas para que aprenda definitivamente que la poesía está completamente desfasada y superada. Las figuras retóricas, el ritmo fonal y toda la jodienda artística y estética se integra perfectamente en la narrativa (que es el siguiente paso evolutivo de la escritura posterior a los versiculitos).

La única sensibilidad al sufrimiento interno que desprenden estos machos Dseta es la que se manifiesta a través de las plumas sintéticas Made in Honolulú que utilizan para ambientarse en sus escritorios de alcoba bohemia.

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Hasta aquí, mi pose de ultrablogger.

En la infinita espiral de crítica cínica y sarcástica de internet, uno ya teme decir nada. Pero nada de nada. Ya no se puede apelar a la libertad de expresión, ni para decir tonterías, ni para decir tonterías argumentadas de forma racional. Siempre vendrá alguien que convertirá tus palabras, o tu mensaje en algo “de molarse ahora en internet” o “de gilipollez típica en internet”, aunque hayas sido en primero en decirlo (y aunque haya cuatro gatos que piensen de tal modo, si no interesa, se acusa de moda y ala, escudo de autodefensa on, como en los juegos de naves). La libertad de decir que la libertad no es libertad… una locura de círculo vicioso.

Esto se soluciona pensando en LibertadES, en plural, en distinto tipos de expresión y pronunciamiento posibles. Por ello, os conmino a que ejerzáis la libertad de expresión que os plazca, sin miramientos a lo que puedan decir segundos o terceros, y holocaustéis, aunque sólo sea textualmente, algo. ¿Cuál es vuestro equivalente a la Polonia machacable? ¿Contra qué os enfrentáis y perecéis cada dos por tres cual ataque a la congelada Rusia invernal? ¿Quiénes son los nuevos judíos, a qué tribu pertenecen?

BLOG METAL IST KRIEG! BLOG METAL IS BLITZ!

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*Parece nombre de restaurante. ¿Y si me monto un restaurante? Seguiré el ejemplo de la postmoderne cuisine, y utilizaré como moldes piezas de lego para dar forma a la comida que serviré en platos cuyos precios ascenderán a los 1000 euros.

** [Música de orquesta lúgubre]

*** Sí, es lo que estáis pensando. Yo, ellos; lo mío y lo suyo,;y tal y cual.

**** En tal caso, la rabia de este post multiplicada por infinito.

***** Otra palabra acuñada para el diccionario. ¡Estoy que lo tiro! ¡2x1!

3 comentarios:

Victor Olid dijo...

Jajaja!!! Cojonudo, pero no seria mejor "Holocaustear?

AkaTsuko dijo...

No voy a fusilar a nadie por usar esa forma. Todo sea por la integración de este grandioso verbo.

Victor Olid dijo...

Pues nada, a holocaustear se ha dicho!!