domingo, 28 de septiembre de 2008

9 meses sin videojuegos. Parte II (LOST IN TRANSLATION).

Persiguiendo mis sueños de gloria traductológica, decido probar suerte en Soria, en lugar de Salamanca que me caía más cerca, pensando que sería un lugar menos fiestero y tranquilo. ERROR GORDO Nº 1.

Creyendo que un piso sería mucha carga económica para mí apenas mileurista familia, decidí meterme de cabeza en una residencia de estudiantes, donde creí que habría un ambiente de estudio favorable. ERROR GRODO Nº 2.

Creyendo que tendría un buen nivel de inglés tras un porrón de años en primaria, ESO y bachillerato, me presenté con ilusión a todas las clases de Inglés B I. ERROR GORDO Nº 3.

Creyendo que en una universidad pública encontraría estudiantes con el mismo nivel, asignaturas con contenidos introductorios, un año equilibrado, profesores coherentes y un programa adaptado para aprender, me entregué con total e ingenua devoción a una carrera preciosa y con futuro. ERROR “EPIC FAIL” Nº 4.

Bien, ahora el diagnóstico del antivirus y troyanos de mi cerebro tras un proceso de desfragmentación a lo MS-DOS.

RESULTADO FINO nº 1: En Soria están todo el puto año de fiesta. Así no me extraña que, a pesar de ser capital, con sus 30000 habitantes, sea una ciudad secundaria, que por no tener no tienen ni Carrefour. Eso sí, de establecimientos chinos te vas a hartar. Llegué en julio a hacer una prueba de traducción, una engañifa en plan elitista para permitir el paso a los “que dan la talla” y a los “que no dan la talla”. ¿Exigente? No sé, pero en mi clase había gente, que lo más que darían, era darle a las rallas porque otra cosa…

RESULTADO FINO nº2: Lo de las residencias necesitaría no un artículo, sino una tesis doctoral aparte. 380 euros al mes, vaya agujero más negro, habría sacado más rentabilidad invirtiendo en filatelia con un préstamo de ING Direct. Gente chula, comida triste, ruidos incesantes, un micro-cosmos de pura hipocresía social.

RESULTADO FINO nº3: Con el sistema educativo actual, que ya ni tengo claro si es LOGSE, BOE, CHOPE, o YOKESÉ, te pasas desde tercero de primaria, hasta segundo de Bachillerato, estudiando como unas 5 horas semanales inglés, durante diez años escolares. Llegué a la universidad con un 20% de la gramática aprendida (y mira que sudaba con las pasivas y las defining y non-defining) y un 10% de vocabulario. De esos porcentajes, el 70 % de cada uno, lo adquirí a base de press start, options, potions, y game overs. Muchos game over, todo sea dicho.

RESULTADO “CRITIC WIN” nº4:

True lies

Lie-“Creyendo que en una universidad pública encontraría estudiantes con el mismo nivel,

True-Escuela oficial de idiomas, viajes de verano a golpe de talonario, bilingüismo natural, “tengo un hermano mayor superguay que ha viajado mucho y me ha enseñado desde siempre”. En las pelis de Disney en los que el prota supera sus obstáculos por el afán de superación y el esfuerzo individual, nunca veréis a un estudiante de traducción. Sus cursis repelentis rivales ganarían inevitablemente.

Lie-asignaturas con contenidos introductorios,

True- “Bueno, ir encendiendo ese portátil que como buenos españoles adinerados poseéis y que no se exigía para entrar aquí, y me vais traduciendo este artículo del Niuswik a un nivel aceptable. Es decir, que me divierta al leerlo.”

Lie-un año equilibrado,

True- 1er cuatrimestre: 3 cuatro días a la semana de 3 horas de clase, 1 día de 4 horas y el otro de 5 horas (putos miércoles); dos exámenes en febrero; DOS, con semana y pico entra medias de cada uno (la gente se quejaba por falta de tiempo, cuidado). 2º cuatrimestre: De lunes a viernes, respectivamente, 4, 5, 6, 3,4 horas por día, se añaden mágicamente dos asignaturas que según palabras de los profesores “necesitarían un año entero o más”, y 9 exámenes en junio. Los de traducción, que nos tocamos los huevos “siempre”.

Lie- profesores coherentes y un programa adaptado para aprender,

True- Profesores extravagantes ya los habéis conocido en cualquier lado, pero una asignatura en la que no hay teoría para enseñar lo que se supone que te va a dar de comer, seguro que pocos habrán visto. Bueno, puede que algún estudiante de arte o filosofía…

Lie- me entregué con total e ingenua devoción a una carrera preciosa y con futuro.”

True- Perdía el tiempo como un imbécil partiéndome los codos en un timo patético y con menos futuro que una Dreamcast 2.

Finalizo con una célebre cita de un profesor de lingüística con su puesto y sueldo fijo asegurado, y sus dos cohones como dos bolas de demolición:

“No estudiéis inglés, francés, alemán ni italiano. Esos idiomas están ya muy quemados en el mundo laboral. Aprended chino, rumano, búlgaro, que si no, os vais a comer los mocos. Bueno dicho esto, empecemos con la teoría…”

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Los fallos folclóricos de los juegos de terror

Despega la nave del terror, del suspense, de la diarrea psicológica. En el mundo de los videojuegos un país ha proclamado su independencia: “Terrorworld”. No es un parque de atracciones, no, no, es el territorio oligopolista de los juegos de género “survival horror”. “De miedo”, en el idioma de Cervantes (manco no sé, pero para patentar y adueñarse del castellano sí que tuvo buena mano izquierda). Y mento el oligopolio porque reto a cualquier lector (todavía guardo esperanzas de tener alguno) a que me diga 5 títulos de juegos de esta clase que no sean ni los Silent Hill, ni los Resident Evil. Venga, anda, encima te dejo decir los Project Zero, medio comerciales, medio de culto, por ser exclusivos con eso de los fantasmas pelinegros y gritones.

Estos juegos de terror ya han consolidado su supervivencia en los estantes de los jugones, ya pueden sacar Fifas y “Imagina Ser…”, que cuando apetece sudar de terror, y así de paso despegarse los artículos de broma sin visitar al doctor Hibbert, no hay nada mejor que un juego de sustillos “trompetilla” (Definición abajo).

Pero a pesar de acumular notables y dieces (algunos hasta sin untar, ¡eh!), las sagas de Capcom, de los que hacen Silent Hill, y er… los que hacen los demás de terror (Online Off, se siente, no info), arrastran con disimulada pesadumbre molestias que saltan a la vista (sobre todo los perros de los RE) al intentar pasarse el juego una vez más, a ver si sacamos la Magnum o el lanza-sipotes infinito. Que luego quizá nos proporcionen… (Sigan leyendo, jejeje, toma terror psicológico). Aquí una moderada y subjetiva lista de la compra de los chuscos más desquiciantes de los susodichos matasuegras virtuales.

“Hasta los Sideways esos se mueven mejor que yo…”- Lo comenté en el artículo de los plataformas difuntos, y me reitero: Esa forma hierática de caminar de los protagonistas de los personajes no es normal. Ni siquiera en EEUU. Fijo que un jugador del WOW corre más rápido a la Campus Party, y cargado de dvds vírgenes y discos duros portátiles. Me pregunto para qué los querrán. Total, el 5 % de la banda telefónica de todo un país concentrado en unos 200 ordenatas, con eso no se baj… va a ninguna parte. Pongan a régimen a los hermanos Redfield y a los desgraciados turistas de Silent Hill, señores Programadores. La vida sedentaria no es sana, no se liga ni por msn.

“Me voy a acercar a ése espejo de naturaleza no sospechosa, que se me ha descolocado una lentilla”- CRASH! ¿A ver ahora quién se carga al monstruo que acaba de quitarme 2 años de vida, quién recoge los cristales rotos, y quién recoge la consola que ha salido despedida hacia la terraza de los vecinos de enfrente, y en consecuencia sus cristales y los míos? Ya sea en un corredor en el cual la cámara cenital enfoque de forma sospechosa las cristaleras, al ÚNICO espejo que no está roto de los lavabos, al cristal falso peliculero, y a los cristales tintados. Sobre todo estos. NUNCA confiéis en un cristal tintado. Este consejo también sirve en la vida real, las pocas veces que hagáis uso de ella.

“Atentos los instrumentos de viento ¿eh? A ver si nos centramos. ¿Listos?...¡TATCHÁUN!”- Este simpático y recurrente gazapillo, se aplica también al mundo del cine. Cuando tu monstruo no tenga los suficientes polígonos, cuando la historia es un truño, o cuando el truco de la cristalera ya se ha usado una y otra vez en la mansión, la comisaría, el hospital y el lavabo de minusválidos, dale un toque al de sonido y que inserte medio segundo de Lordi tocando con los instrumentos robados de una filarmónica. El saltillo en el sofá está garantizado. Tu único enemigo, querido programador, son los padres del jugón cuando están en casa, el MUTE del mando de la tv y los i-pod. Yo los bauticé como “sustos trompetilla”. Sus derivados surgen dependiendo de qué Home Cinema tengas, y cuándos x.y altavoces uses.

“El mamón que ha ido soltando la ínfima munición que mala leche tenía, mira que dejarme un cargador en el bidé, otro en las bragas de la abuela cuando se va a hacer pilates, la mira láser en el cajón de la nevera de las verduras, la tarjeta de acceso de marca-páginas en el final de “La intrincada adivinanza de un tío con nombre retro” (¿Y si me espoileo el final sin querer? ¡20 euros a la basura! Los de la FNAC no son tontos, que no me lo cambian tras leerlo), el…” – Además de la, gracias al DOS, evidente situación de los ítems de los juegos, bien a la vista no nos vayamos a quedar con 2 balas pudiendo tener 5, los programadores debían de estar bajo el yugo de algún impuesto que desconocemos, porque madre mía, ni que les cobraran por el par de líneas binarias que cuesta poner un paquetito de balas. No sé si se nota que esta es la lacra que más me escuece los pelillos del pescuezo. En mis más horribles pesadillas siempre me quedo sin munición.

Estoy atascado y sin muni, a ver qué me dice la guía… ¿?¿?¿?¿? “Coje la llave, esquiva a los zombis por el lateral, abre la puerta, esquiva a los zombies, entra en la plaza llena de perros, esquívalos, esquiva a Némesis, esquiva al Akiles que viene con la Rail (errata de imprenta), y entra en la casa del afilador para el final del OVNI, en el que sale E.T.”- Este estigma se deriva del anterior, consecuencia de la escasa munición (huelga de transportistas, seguramente), que los valientes redactores de los “Walkjgtrujgf” dan a luz en sus profesionales estrategias para acabarse el juego como un campeón. “Huir como una nenaza… ¿Porqué sólo se me ocurre cuando veo más de dos gitanos juntos?”. Mi pésame a los que recurren a las guías con los juegos de terror. Para qué perdéis el tiempo en leer, cuando lo podéis ahorrar en echar a correr inclinando un poco el stick.

“¡Coordinación! ¡Que en esta orgía de 7 tías y 2 tíos, ya van 3 veces que me dan por…”- Suele ocurrir que en las plazas, cruzes, “big halls” (salones enormes, nada de caramelos suecos gigantes), y no-se-dónde “principal”, los zombies, mosntruos o fantasmas, por una vez se sientan a reflexionar y a cavilar un buen plan, consistente en agazaparse en las esquinas o arbustos y atacar todos a la vez a su presa, el desprotegido y proletario sin munición prota, generalmente acompañados de un buen susto trompetilla. Cabe añadir que en la época de la psx, no estaban exactamente escondidos, ni arremetían contra ti saltando de sus escondrijos, sino que de repente se generaban unas líneas de programación que adquirían forma de bicho en un par de frames, pero que no se los veía salir de ningún sitio. Qué buenos tiempos.

Y por último, que ya sé que estáis cansados:

“Felicidades has conseguido las armas de munición infinita. No poner en manos de Bush bajo ningún concepto”- Tras matarse a intentonas en nivel Very Hard, tras dejarse los globos oculares y más órganos viscosos en intentar pasarse del tirón el juego en menos de 3 horas, tras rebuscar en los rincones el ítem que no se ve a simple vista (ni a simple ni a compleja, que los de diseño gráfico ya estaban agotados), por fín el juego te recompensa con el sueño de todo estudiante americano: el pepino automático de turno que hace las delicias de cualquier amante de películas de serie Z. ¡Andaaaaa, ya decía yo que como que faltaba un poquino de munición! ¡Claro! Es que para llenar una recámara de capacidad infinita se necesitan, muchas, pero que muuuuuchas balas. Aquí estaban, al fin y al cabo, seguro que ahora les doy buen uso. Buen uso los mis cojones, empiezas la nueva partida, juegas cinco minutos emulando el MODE GOD del Quake, y ala, a estrenar la siguiente entrega, que no se había desembalado todavía ya que aún estábamos trabajando en los retos absurdos que suponían la recompensa de las armas antes citadas. Porque esa supuesta diversión Homicidestructiva, dura poco más que 3 recargas. Puede que alguno se haga el modo jefes finales con el lanza-cohetes o la sierra mecánica, para pasar el rato mientras se descar… mientras pasan los tres días que quedan a que se ponga a la venta el Halo nuevo (ji-ji-ji).

Y en fin, ahí están los errorcillos simpáticos, probablemente bienintencionados, dudo que los japos quisieran hacernos sufrir, ellos son todo bondad y sushi. Me dejo en el tintero las reglas de los finales SIEMPRE abiertos, los humanos malvados a los Bond con risa maquiavélica y todo, la moralina de sus mensajes, etc, pero en fin, hay más blogs, buscad por ahí.

PD: Un gallego le recomendó a un colega mío el Cold Fear. No lo he probado.

sábado, 20 de septiembre de 2008

Los plataformas han muerto...

…¡Nosotros los hemos matado! Si Nichi (apelativo cariñoso y chotero de un filósof… freak alemán muy influyente en cualquier joven “alternativo undergraun” de hoy en día, y de hoy en noche) hubiese tenido algún nieto (¿tuvo?) éste sin duda habría seguido el buen ejemplo de Tolkien junior y demás descendientes de artistas famosos, cuyas obras post-mortem surgen como por arte de birl(ar)ibirloque de debajo de un armario, o en el cajón de la mesilla que no se abre nunca (por que supuestamente contiene esos elementos caseros que nunca se utilizan pero que da reparo deshacerse de ellos, como las pilas gastadas, el calcetín sin pareja, juguetitos de feria de personajes televisivos o la biblia) y habría escrito algo parecido a la frase que me he sacado de un rato de aburrimiento. “Anda que suerte me he encontrado (sacado de la manga) una obra de mi famoso bisabuelo que se creía perdida (inexistente). Voy a llamar al experto (gafapasta listillo cultureta, pero de gran peso cara al público), que ya es hora de que mi bisabuelo vuelva a ser un fenómeno entre los preadolescentes”. Gracias a estas mundanas situaciones nunca estaremos desabastecidos de pintarrajos perdidos y apestosos con color y olor a orín, apéndices, crónicas, Caras B (y del abecedario al completo), cosos “olvidados” o cartas de contenido biográfico morboso, y las herencias se extenderán hasta el infinito. O por lo menos, si hay suerte, hasta que el tubular ese cuántico nos absorba extinga a la humanidad a ritmo de supernova.

¡Plataformas! Género videojueguil, cuyo alma mater reside en trozos poligonales cúbicos de tierra que se movían contra toda ley física, de izquerda-derecha y de arriba-abajo, y en cálculos mentales sin base objetiva ninguna sobre la distancia que había entre la “plataforma” y tú. “Eso ya está lo suficientemente cerca, ¡Salta Mario!” Tirutitu, tiriru, tirú, y Mario de cabeza al fondo del precipicio. Y éramos felices, muy felices. No, si ya lo decía Nichi, “Lo que no te hace Game Over, te hace más cabezón”. “Mecagüen, esta fase me la paso o no me voy a dormir” y no parabas hasta que llegabas al mástil final de la fase, o hasta que estrumpabas el pad contra el suelo.

¿Qué me anima a afirmar que los saltijuegos ya no parten el pan ni la pana, que están relegados a los cash converters, que ni en eBay tienen valor, que están en el cementerio, en un hueco, enterraditos al lado de la víctima anterior, las aventuras gráficas? ¿Dónde patinó su evolución lógica que tienen casi todos los géneros videojueguiles? ¿Por qué a los usuarios de móvil con tarjeta los tratan peor que a los de contrato, mientras que a mí me trata mal todo Cristo? Y al final del artículo, ¿y qué pasó con esos plataformas desaparecidos de nueva generación que continuarían el legado de Abu Simbel, de Arabian Nights, de Kings Valley?

La mala pata de las aventuras gráficas, la tengo bien clara. Olvidarse de los principios tradicionales de point’n’ click y de los fondos 2D prerrenderizados y tan bonitos, les supuso la soga al cuello, que han ido arrastrando desde Monkey Island 4 y Broken Sword 3. Moverse de manera que tienes los pantalones llenos de piedras y que las costillas se fusionen a la cadera, de manera que tengas que rotar sobre tu eje para girar esquinas, es aceptable si tienes a mano una Magnum revientacholas zombis (imaginad los residente vil del 0 al 3, con code veronice included, sin armas, solo con puzles. RE aventura gráfica, calcado a los Syberia o al Monkey 4 ya mentado). No fueron listos los de Capcom ni “ná”, con el RE 4. En fin, que ver a una cajonera dando tumbos por una mansión encantada, no tiene gracia, a no ser que vaya dando tumbos escaleras abajo. Los escenarios de hoy en día, vacíos de detalles, expresión, sentimiento (uy, parezco un fan del modernismo, o del Black Metal justificando sus aficiones), completamente desnaturalizados, sólo valen para alargar la triste experiencia del jugón (kilométricas avenidas, salas de “encender y apagar la luz”), que por muy torpe y rompetechos que sea, se pasa las aventuras gráficas actuales con dos dedos (stick analógico, y botón de coger/usar/hablar/correr/empezar/acabar/invertir/defecar).

Pero con los plataformas… ¿Qué MOSTACHOS pasó? La repetitividad no puede ser, porque si no, Halo, Gears of War, Ninja Gaiden, Devil May Cry, Call of Duty, y Final Fantasy (el colmo utópico de la repetitividad) serían juegos sin secuelas ni precuelas que valgan. ¿Falta de humor? Psychonauts destilaba humor clásico por los dos costados del DVD. Curiosamente, existe un caso claro de intentar escapar del lobo a base de humor. Humor negro, que contrasta enormemente con las partes anteriores, de humor light descafeinado vitalínea: Rayman 3.

Michel Ancel desarrolló este juego tras una maratón de Monthy Python, Benny Hill, Simpsons, Seinfeld y las de amor de Woody Allen (te ríes por no llorar sangre). Que el torpe co-protagonista se meriende al malo final al principio y que te vayan acompañando él y sus comentarios sarcásticos durante todo el juego, no es normal en un plataformas. Citas de este juego, en serio yo flipé y lloré de risa con prácticamente todas:

(cuando pegas a Globox, el compi)“Cuidado Rayman que estoy embarazado”

“Kalimaaaa, pata de cabraaaaa” (Globox inenta abrir una compuerta cerrada, a base de recitar frases de pelis famosas, aquí, la segunda de Indiana Jones. Hay más pero no quiero pasarme con los destripes)

“¡Me tengo que ir a comer el yogur!” (Un bicho que liberas de una jaula. Según los salvas van soltando frases de, “uy me tengo que ir, no es que no quiera ayudarte…”)

“Estas hadas se pasan la noche del sábado de parranda y claro, al día siguiente de resaca. Además están viejas y chochean” (Esta no la recuerdo al pié de la letra, pero lo de chochear sí lo dicen claramente.)

“¡Qué bien se te da escalar! Deberías presentarte al casting de Spiderman 2. El Traje te quedaría genial” (un secundario que es una rana con alas, mientras te ve escalando una pared)

…Y muchísimas más. Lo recomiendo encarecidamente. Humor de guión, y humor visual, además de contar con un doblaje sublime y cachondo, nada de “suena a leído”.

Otros casos de humor irónico en plataformas (que al fin y al cabo de poco les sirvió para escapar de la quema), se dan con Whiplash (“¿Qué lleváis en ese disquete? ¿No será… porno?”, “Se avisa a los empleados que si chupan las tuberías radiactivas invocarán al ángel de la muerte Samael y se llevará sus almas… así que por favor: No lo hagan”), Vexx (en este a un jefe final le pegabas en la entrepierna), los Jak (la rata que te acompaña, Daxter. A mí no me hacía ninguna gracia, qué le voy a hacer.) el Oddworld Munch’s(aunque estos siempre hicieron gala de un humor muy ácido), Conker (jefe final, una MIERDA gigante que canta ópera), Voodoo Vince (Protagonista chuleta, humor puramente negro)… Y puede que haya más, pero no los he jugado (¡espero aportes!)

Debo añadir, y echar en cara inmisericordemente, con respecto a la saga Jak, Naughty Dog no hizo mucho caso a los anuncios veraniegos (ya llegan, ya llegan…) que nos animan a NO ABANDONAR en la cuneta a nuestras MASCOTAS. Que ellas nunca lo harían, que no odian, ni hacen guerras, blablebli… Los cachondos de Naughty Dog se desprendieron bien de Crash Bandicoot, endosándoselo a una compañía de segunda división. Ya me los imagino a los pobres: “!!!Mirad tios, Naughty nos deja explotar su famosa franquicia Crash Bandicoot!!! Y sólo a cambio de unos dólares con los que financiarán una cosa rara llamada jako o no sé qué. ¡Qué pardillos!”. Luego llegaron las notas de los Crash nuevos… 5, 6… algún piadoso 7, pero nada de bombo ni hype. Naughty Dog, púdrete tú, tu Jak cani y la rata apestosa, y tu Nathan Cantizano buscavidas. Panda de chupabotes, chaqueteros, abrazafarolas.