sábado, 29 de mayo de 2010

Looking For Group

Sonido de gente charlando de pié, repartidos por una sala en la que hay una sillas formando un círculo.

- ¡Señoras! ¡Señores! ¡A ver, un poco de silencio por favor! Bien, gracias, vamos a empezar la sesión de esta tarde enseguida en cuanto nos sentemos todos… muy bien. Hoy contamos con un nuevo miembro en el grupo, y por suerte él no va a tener ningún problema para hablar el primero, con lo que nos ahorraremos la bochornosa escenita de animar al tímido mediante una insoportable insistencia de los que le rodeamos ¿de acuerdo? Muy bien, preséntate chaval.

- Gracias, gracias… *ahem* Hola, buenas tardes a todos. Me llamo AkaTsuko y…

-¡HOLA AKATSUKO!

- ¡Joder! ¡Qué impresión! Creía que eso de saludar todos a la vez era sólo un cliché cinematográfico para ridiculizar las terapias de grupo. Cuando lo vives, que te saluden con desgana un puñado de desconocidos perturbados que te dan mal rollo es realmente espeluznante… Bueno, será mejor que empiece a relatar mi problema. Hace unos meses me dio por apuntarme a una quedada de esas que se organizan por internet. En ellas se acaba juntando gente desconocida, y se van formando grupos cada uno con su propio tema de conversación, etc. El caso es que en esta quedada en concreto se organizó a través de un foro de frikismo diversificado. Vamos, que allí nos íbamos a encontrar de todo: viciados de los videojuegos, otakus, cosplayeros, roleros… Ya conocéis todas esas etiquetas, si frecuentáis mucho internet o los Salones del Manga. En aquella no ocurrió nada interesante, pero fue la primera de varias. En la última a la que acudí fuimos menos de lo esperado, pero no habría problema en un principio ya que el rollo amistoso de las anteriores era latente y todos eran muy abiertos a la hora de relacionarse. Pero a mí en concreto me ocurrió lo inesperado. En las quedadas anteriores se trataron muchos temas relacionados con las formas de ocio juveniles de hoy en día, esas que se suponen minoritarias pero que luego también acaban regurgitando su contrapartida de detractores, inspirados estos por la masificación y blah blah blah “esto antes molaba porque era nuestro, de unos pocos, los que éramos aficionados de verdad…”blah blah blah. El rollo hipócrita de creerse superior de siempre. Veréis: puedo enorgullecerme de ser una persona que sabe callar y escuchar a los demás, no tengo problemas para prestar atención de forma respetuosa a los demás cuando hablan. Aun cuando hablan sobre cosas con las que uno no está familiarizado (cosa que suele pasar mucho en quedadas a las que va gente muy distinta) no me resulta complicado seguir la conversación. ¿Que hablan de una serie de moda que echan en Cuatro? Bueno, entiendo por qué están entusiasmados, tramas tramposas, personajes repulsivos pero que ahora está de moda endiosarlos, giros inesperados… ¿Que hablan de un grupo musical que está arrasando en myspace? Bueno, entiendo por qué están entusiasmados, un aparente nuevo estilo musical, conciertos donde el grupo la monta el pifostio y acaban mentados en el 20minutos, otro grupo que usa letras chorras y que se autodenomina friki porque cantan sobre dibujos animados que reponen cadenas autonómicas… ¿Que hablan sobre alcohol? Pues puede resultar que no es una quedada de frikis, sino una reunión social de pub normal y corriente. Pues yo, aunque no bebo ¡sin problema! entiendo por qué están entusiasmados: anécdotas cachondas sobre borracheras, chistes picantes sobre negros, “bailamos hasta el día siguiente ahí dándolo todo”… ¿Que son roleros? Bueno, entiendo por qué están entusiasmados, que si este máster, que si aquella jugada, que si las razas de siempre, que si muchas risas en tal campaña… ¿Magic, manga, anime, memes sin gracia de internet, fútbol, cine, hablar mal a espaldas de otros que no están presentes? Entiendo por qué están entusiasmados. No hay que doctorarse en nada para entender cómo y por qué se entretiene la gente con sus respectivas formas de ocio. Tener una mente abierta basta para tal cometido. O al menos eso creía yo… En la última quedada unas 5 personas se dedicaron a hablar animadamente del WOW. Y yo no entendí una puta mierda. Pero nada de nada. Contaban anécdotas incomprensibles, cosas sobre “un rogue que se me acercó y no sé qué hizo”, y estallaban a carcajadas entre ellos. ¡Se reían de cosas que no tenían sentido! ¡Los del WOW han desarrollado su propio sentido del humor! Contaban historias de sus vidas paralelas en los mundos persistentes esos, y otros se involucraban en la charla como sintiéndose identificados con la vida falsa de otros Sentí un pánico terrible. El mismo pánico que deben sentir los padres ante la generación de jugones de consolas, el miedo a lo desconocido del abuelo de huerto delante de un ordenador con su imponente teclado y decenas de botones. Al igual que los padres no entienden nada de mapping, fps, gigahercios, fontaneros que se hacen más altos y gordos por comer setas, posters de Eddie y dragones dibujados… esa sensación de estar fuera de lugar, de brecha generacional… Es totalmente distinto a sentirse marginado, por ejemplo, cuando no encajas en el rollo de rapear en el parque de madrugada, o matarse a chupitos a las 4 de la madrugada, sabes por qué no lo haces, no tiene ningún misterio. El individuo apoyado en la pared de la discoteca con el vaso en la mano que se queda callado y no se mete a la pista de baile, se siente fuera de lugar pero no se sorprende ante lo que sucede ante su nariz de introvertidillo. Los conductores de coche, pese a cagarse en los espíritus de los moteros, pueden sentarse con ellos y poner a parir a la DGT juntos. No fue cosa de problemas de incomprensión por jerga técnica. He jugado a montones de videojuegos, he pasado horas viendo a un tío mío jugar al Quake online, hasta he jugado al Lineage 2 las horas suficientes como para darme cuenta de que el género del rol virtual online es un coñazo monumental. No es que no entienda que les resulte entretenido matar monstruos, eso se lo hago en el Rune, el Blade, o alguno de esos, era otra cosa… esos del Warcraft han creado su propio rollo social. Algunos presumían de reputación y veteranía, de haber despreciado e insultado a jugadores de menor nivel o novatos. Joder, que es un puto videojuego, no es como cuando un catedrático finge estar muy ocupado para no quedar a tomar un café con un maestro de primaria. ¿Sois capaces de entenderlo? La coña de las vidas paralelas por culpa de los juegos online no tienen nada de gracioso, de verdad viven esas mentiras, el asunto se está yendo de las manos… Son los frikis dentro de los frikis, la minoría dentro de la minoría… En fín, *suspiro*, que ese día tuve mala suerte y me tocó ser el raro dentro de los raros dentro de Los Raros.

- Muy bien AkaTsuko, gracias por compartir tanto con el resto del Grupo de Terapia que quedamos aquí para hablar sobre nuestros problemas para Encontrar Pareja Tras El Divorcio o Durante La Viudedad. Ahora formularé la pregunta que todos estamos pensando. ¿Qué cojones haces aquí ?

- Ah, eso. Verás, pasaba por aquí y vi el cartel publicitario de las charlas de grupo terapéuticas que hacéis en este centro, y como ponía que la primera sesión era gratis, pues decidí aprovechar y pasar a desahogarme un poco. Bueno, me tengo que ir, mucha suerte a todos, probad con el meetic, eDarling, EChurri alguna parida de esas de citas online. Pero aseguraos de que a vuestra cita virtual no le guste el WOW ¿eh? ¡A más ver!

Sonido de puerta cerrándose.

sábado, 22 de mayo de 2010

Cosas (10)... de LOST

Nunca he visto un episodio completo de LOST. No hay ninguna razón concreta que lo justifique, sucede simplemente así. Con suerte habré visto no más de 3 minutos al coincidir con su retransmisión haciendo zapping. Con tan precaria experiencia previa, hasta el momento sé que LOST va sobre una pandilla de personas cuyos ingresos les permiten adquirir un billete de avión y que acaban naufragando en una isla mágica donde pasan cosas misteriosas.

Por lo visto, la serie se ha convertido en un fenómeno mediático estándar: temporadas que se suceden sin más justificación que las buenas audiencias, seguidores acérrimos que tienen su propia auto-etiqueta lamentable (“losties”, que suena a marca de cereales dietéticos para perder peso, ¡patapán pisch!), los consecuentes enemigos anti-LOST que proclaman que está sobrevalorada y que están hartos de todo en general. Y yo me siento muy solito y aislado de todo eso, así que para no estar triste me da por imaginar premisas para los episodios de LOST.

Según mi imaginación, en LOST ocurren las siguientes cosas:

- Uno de los personajes, el gordo peludo bonachón, el que se parece al cantante de Mojinos Escozíos pero con cara de niño, lo de que está gordo a pesar de las dificultades nutricionales que supone estar en perdido en una isla, se explica por lo siguiente: la roca de las hamburguesas. El gordo mantiene su forma de boya gracias a que en una parte apartada de la playa se encuentra una roca que sólo conoce él, de medio metro de altura, con un agujero oscuro en el que cabe sólo el brazo. Cuando metes la mano por ahí, sacas un whopper o la hamburguesa que en ese momento tengas en la cabeza. También me lo imagino como una simple roca sin agujero, pero que si pasas el brazo por detrás de ella, sacas el bocata de rigor. Pero lo del agujero le da el puntito de suspense que requiere la serie, por lo que tengo entendido.

- Pienso que un buen personaje para el plantel de protagonistas, sería un cerebro parlante metido en un frasco de cristal. Flotando en un líquido transparente, el encéfalo se comunicaría con los demás por medio de una voz en off, no hace falta complicarse la vida con psicoquinesia, telequinesia, y demás geles de baño. ¿Su personalidad? La verdad, me da igual, a pesar de ser materia gris podría ser el tonto a lo Joey de Friends. Lo importante es que sea un cerebro embotellado. Me fascinan los cerebros en bote.

- En uno de los episodios, el misterio a resolver es el siguiente: los personajes con pequeños y sutiles rasgos físicos que podrían identificarse como extranjeros (ojos achinaos, palidez nórdica, cabezón cuadrado ario, etc) de repente empieza han hablar con acento. Pero no un acento normal, sino acentos falsos y cutres, del tipo exagerado que se suelen escuchar en películas y series de televisión, para que hasta el más tonto espectador sepa de seguro que “ese que pggonuncia así” es francés, “ese que prrrrronuncia” así es ruso, etc.

- En un trozo de serie que vi una vez, un señor calvo y viejo estaba muy entretenido en un búnker/edificio viejo con un ordenador antiguo. Muy fácil: un episodio en el que los que entren en el top 5 de las puntuaciones del Pac Man se quedan con las últimas raciones de comida y agua que les quedan. Otra variante sería un especial con Lan Parties del Quake 2. Se los ve echando rondas al Quake, una tras otra. Del vicio, se les olvida comer, dormir, hablar entre ellos (se comunican por el chat del juego a pesar de estar todos en la misma sala de ordenadores del búnker)…

- Sucede que antes de que el avión se estrellase, uno de los personajes se estaba viendo en su portátil la serie de Slayers, para entretenerse durante el vuelo y para rememorar los tiempos de cuando niño. Pese a descubrir que la serie es muchísimo más rollazo de lo que sus recuerdos infantiles dictaban, el muy friki se quedó a medio acabar el último episodio de la última temporada de la serie, justo cuando el avión empezó a dar problemas. Durante el accidentado aterrizaje, se le estropea el portátil. La serie sería una mierda, vale, pero la incertidumbre por saber cómo leches acababa (de pequeño se le pasó ver ese episodio únicamente) va haciendo mella. A medida que pasan los días, se mente se trastorna poco a poco hasta que finalmente se vuelve imbécil y empieza a actuar de forma muy ridícula, imitando a los personajes de la serie, gritando el nombre de los ataques, como si el hacerlo fuera una condición indispensable para ello. Al final el resto de sensatos náufragos, le cascan un par de ostias y el tío vuelve a ser un secundario más.

- De la selva de repente empiezan a salir adorables pokemons. Los “perdiditos” los cazan, les meten palos por el culo y se hacen unos pinchos.

- Creo que hay una pareja de chinos o norcoreanos en el grupo… Bueno, pues el resto de náufragos, desesperados, les ruegan a estos asiáticos que utilicen sus privilegiados conocimientos culturales sobre robótica para que construyan un robot que les ayude de alguna forma a sobrevivir. Mediante caucho, hierbas, musgo, excrementos de mofeta, y un montón de camisetas de Amon Amarath que había en una caja que transportaba el avión, construyen un robot bípedo que se transforma en camping gas. Lo bautizan como Metal Gear REX. Pero como no tienen gas en la isla, deciden tirarlo al mar, para que las corrientes lo arrastren a tierras más gélidas…

- Un posible final para la serie, en el que descubren en qué isla están: explorando las profundidades de la selva, descubren unas ruinas de estilo azteca, en cuyas paredes aparece grabado muchas veces El Chiste Que Se Inventó Chitán. Al leerlo se parten de risa, demostrando que se han vuelto locos definitivamente. Fín de la serie.

- Aparece Bear Grylls. Él se hace el chulo sobre sus conocimientos de supervivencia extrema, pero al final le obligan a beberse la orina de todos los de la isla y luego se lo comen.

- Lluvias de billetes de 500 euros. Árboles en los que crecen sobres de sacarina. Música ambiental de ascensor a todo volumen por toda la isla que no se sabe de dónde coño sale. La peste del baile de San Vito. Fantasmas con forma de sábana encadenados a bolas enormes de hierro, de los que ya no se ven.

- Podría aparecer por allí el prota del Flashback, o lo que es más o menos lo mismo, el pelirrojo del Another World. Éste último, con su lata de cola a medio beber.

- Amoríos imposibles (aunque en un zapeo rápido me pareció pillar al gordo besándose con una morena… nah, sería una ilusión óptica argumental propia de la serie).

- En otro episodio, se levantan una mañana y descubren que en el cielo las nubes han comenzando a tomar formas, concretamente palabras para formar las siguientes frases: “ESTAIS JODIDOS CHAVALES”, “OS HAN DEJADO DE BUSCAR :P”, “AHORA EN LA CASA BLANCA ESTÁ DE PRESIDENTE UN NEGRO”, “DESDE QUE OS PERDÍSTEIS HAN SACADO HASTA LA 7 DE SAW, EL 14 DE LOS FINAL FANTASY, EL 9 DE LOS DRAGON QUEST, IRON MAIDEN HA SACADO 4 RECOPILATORIOS MÁS, 3 DIRECTOS, 2 DVD’S Y 1 BLU RAY. Y HAN ECHADO EN LA TELE UNA COSA MUY TRISTE LLAMADA KARABUDJAN”, “MMMMMMMMMH, QUÉ RICO ESTÁ ESTE POLO, ÑAM”, “LA SEMANA PASADA ANATOMÍA DE GRAY OS GANÓ EN AUDIENCIA. SUICIDÁOS”, “[TEXTO RESUMIENDO EL FINAL DE SLAYERS]” (pero resulta que ese día el friki pesao está enfermo con mucha fiebre metido en una tienda y no puede salir de la cama), “VGCATS.COM SIGUE SIN ACTUALIZAR, NO OS PREOCUPÉIS, QUE NO OS ESTÁIS PERDIENDO NADA”, “NO PUEDE SERRRRRR, NOOOOOOOO!!!!”.

- Otro final para la serie:


sábado, 15 de mayo de 2010

Samurai S...Sh...C... no puedo

La gente (sin acritud) guay ve anime. No me refiero a esos que se creen muy superiores por verse anime subtitulado en inglés, o aquellos que se creen ligeramente superiores por verse anime subtriturado en español latino. Esta entrada viene inspirada por la gente guay que se sabe superior por verse un poco de anime, así por encima, con disimulo, como el que no quiere la cosa, y tienen el mínimo de inteligencia social como para no etiquetarse a sí mismos como “otakus” o “frikis”.

Mi experiencia social con esta gente es que Samurai C******* es genial. Si no dicen que es una “puta obra maestra” es porque en verdad no son tan frikis como esos que se autodenominan frikis. Estos últimos le darían una puntuación de 10 en a la serie en foros, webs con sistemas de puntuación y baremos de popularidad online, etc. Ahí radica una gran diferencia con los primeros, que no harían tal cosa porque, en fín, es algo tan útil como abrir el bloc de notas, el antiguo, y escribir “Le doy al atardecer de hoy un 7 raspado”. Qué le vamos a hacer, les gusta hacer esas cosas.

¿Qué es lo que les gusta hacer a los frikis-no-reconocidos de los que hablo? Pues no es asunto tuyo, ni mío, y no voy a enumerar todo lo que hacen ya que tengo peores, peores, cosas que hacer. Pero lo que no se puede pasar por alto es lo que a este mancebo aconteció con unas rasposas aduladoras de Samurai C*******.

En esta serie que va de Samurais y algo más (a final opinaré de ello abajo del todo) hay dos Samurais protagonistas que en contra de todo pronóstico histórico y cultural, a las mancebas no-frikis las deja enchochaitas perdídas. Los samuráis no son atractivos físicamente, ni intelectualmente, ni de ninguna manera que se os ocurra adverbialmente. Tienen espadas largas y se cargan a gente, eso es lo que mola, el atractivo radica en lo afilado de sus katanas. Pero igual esto lo digo por mi pensamiento simple de varón. Los varones somos muy simples.

Pero las mancebas no. Muy complejas ellas. Si no, explicadme como pueden desear sexualmente a un pordiosero roñoso y anoréxico, que es como más humildemente se puede describir a uno de los dos protagonistas a los que me he referido. Su nombre es Mugen, y viene cojonudo que se llame así para que yo pueda hacer un juego de letras y llamarlo Mugren, por lo mugriento del diseño de este personaje. No exagero, estoy siendo justo para con los creadores del personaje, que decidieron que tenía que ser un samurái repulsivo: tiene la piel como color marrón-pared-de-gasolinera (al igual que esos amiguitos tuyos del extrarradio de cuando éramos niños, o aquellos compañeros de clase “del campo” que venían en bus ); va descalzo por el campo por lo que se deduce que las plantas de sus pies son objetos de tesis desde el punto de vista de ciencias como la geología, la botánica, y tras unos meses, el departamento de toxicología del CSI; es un guerrero malhablado, de la casta de los Swarzenegger, los Van Damme, pero sin músculos; por el amor de Crom, es un puto sucio. Para él una ducha sería como para nosotros una gastronomía asiática que involucre comer insectos: algo que hace gente a un porrón de kilómetros y que da asco de ver hasta en forma de documental.

Ya sabemos de dónde sacó Macaco su imagen


¿El otro samurái? Pues otro anoréxico que parece que se ha lavado en demasía, porque su tono de piel es de un blanco internetil (o perla informático, tecnológicamente hablando), y lleva gafas. Perdón: Lleva Gafitas. Gafitas de listillo. Os recordará/ría al empollón sin amigos y margi del cole. A este personaje sólo le falta el característico de “estar siempre callado” del margi empollón. Oh, sorpresa: ES un samurái que está mucho rato callado. Cojonudo. Chochonudo, para ellas. [Un apunte: Este personaje es un gran experto en el arte de la lucha con la espada samurái. Es curioso como el estar callado se correlaciona con luchar muy bien en las historias japonesas y de esto peca hasta Kurosawa (puto dios, putas obras maestras sus pelis, etc etc). Mi hipótesis es que con los samuráis no se perdía el tiempo enseñando a hablar, sino que un par de lecciones básicas de “hola – adiós – DAME arroz – vamos a luchar – frase guay super profunda para cerrar la película” y ala, a entrenarse en el dojo el resto de la infancia. Fin del apunte] No recuerdo nombre de este personaje, y no me voy a molestar en buscarlo. Es un margi y la tradición es la tradición.

Hipocresía: Amar esta serie y haber criticado la subcultura Emo


El amor platónico (la que te ha caído, Platón) de las tías por estos dos personajes tan inverosímiles es todo un misterio. Sus debates por decidir con cuál se lo montarían es un misterio, digno de presenciar por cierto. Y yo no nos voy a resolver ningún misterio que para eso está Gamefaqs.

Hipocresía: Amar esta serie y haber criticado la subcultura Reaggetón


Y si habéis llegado hasta aquí y todavía os acordáis del:

“¿Por qué este mongo usa asteriscos para escribir el nombre de la serie?”

que probablemente os haya venido a la mente al leer arriba… Pues por principio no suelo escribir cosas que me dan VEGÜENZA AJENA como es el caso del nombre de esta serie. Buscadlo en google, que no pienso poner Samurai C******* con todas sus letras, porque es estúpido, mucho. Como la estupentástica idea de mezclar ambiente samurái con rap, hip hop y gilichocheces molonas undergraun y urbano-modernas. Yo a esta serie no le doy nota, le doy un sustantivo muy gráfico: BASURA.

PD: Poner gente en cursiva tiene algo de maquiavélico ¿a que sí? Pensad en ello ¿vale, gente?

sábado, 8 de mayo de 2010

Indiana Jones y los vellocinos de Orasmus


Advertencia – Warning- Achtung – Cuidadinho – Pggguecaucioné – AlertaBerlusconiAlerta: Esta entrada contiene humor racista a diferentes niveles DEFCON que irán notificados.
En el caso de que, dios y otras entidades místicas de pega lo quieran, Indiana Jones se divorciara y mandara a su hijo a tomar por saco* y volviera a irse de aventuras como el pueblo manda, estoy seguro que una de ellas involucraría lo que hay de legendario y misterioso en los estudiantes Erasmus que vienen a las universidades de España. Los símiles con las películas del Doctor Jones son muy significativos: los españoles, como pueblo aborigen y atrasado que somos (y esto lo reconocemos muchos de nosotros y lo puntualizamos con mucha frecuencia) somos los de las lanzas y las cerbatanas, y los objetos sagrados que Indy intentaría llevarse a un museo mientras le perseguimos por la dehesa serían los estudiantes Erasmus. ¿Por qué ellos?
Porque los tratamos como si fueran ídolos, vellocinos de oro
He oído que los compañeros de piso patrios que comparten alquiler con un Erasmus ponen trampas en los pasillos previos a sus habitaciones. Si no andas con cuidado una roca enorme de pelusa te arrollará por haber pisado el baldosín equivocado.
Aunque en este caso los malos no serían los nazis, ya que sería una contradicción que Indy intentase ponerlos a salvo: muchos Erasmus vienen con los ojos azules y muy rubitos ellos de los países arios (DEFCON-5).
Es increíble cómo los Erasmus irradian delicadez y dependencia en suelo ibérico. Irónico, pues provienen de países fuertes, avanzados. Deberían ser seres hiperdesarrollados capaces de enseñar español al mismo Sabina si se les reta. Pero es llegar a las clases de la uni y de repente toman la apariencia de los refugiados de guerras que ellos mismos financian y/o provocan (DEFCON-4). No tienen ni idea de nada, necesitan las indicaciones de todo, y mendigan el vocabulario del interlocutor con el que traten.
Si tienen alguna dificultad, por pequeña que sea, ponen cara de cordero degollado (de judío degollado en el caso de los Erasmus alemanes, ya que es una práctica que conocen mejor. DEFCON-3 y aumentando) y la conversación es algo tal que asina:
El Erasmus - Hola, esteeeee… disssculpa podrrrias aiudarme porfavor estoy buscando el sitio… eeeeh… de las profsores piorque tengo unassss preguntassss sobre la clase dhoy… eeeeeh porfavormuchasgrrracias.
El tontoceporro de aquí – Ay sí mira, (pobrecito lo difícil que debe de ser estar en tierra extraña sniff) yo te ayudo CON MUCHO GUSTO ¿eh? Que no se diga de los españoles jajaja, ¿ves esa puerta de allí, la que tiene un letrerito bien visible donde pone SALA DE PROFESORES? Pues ahí es, entras y preguntas. Oye si quieres te paso los apuntes de hoy y los de mañana y los de todos los días que tú quieras, no te cortes en pedir, que para eso estamos ¿eh?, para eso estamos…
Si cambiamos el género de los miembros de esta hipotética pero muy real conversación poco cambiaría la cosa, salvo por el añadido de [baba y lascivia] en el caso del español que toque. Da igual que en realidad el Erasmus en cuestión dentro de los estándares convencionales de belleza de su país de origen se clasifique como normal tirando a feo. Lo cuadriculadamente esculpido que hay en la cara de las alemanas y las italianas, los ricitos ridículos de los austríacos que pueden llegar a tener nombres culturalmente mortales si nacieran aquí, como “Tobi”, lo que hay de tropical en el vello corporal de las estudiantes de los países del este (tropicalmente frondosos, puras selvas vírgenes**), la embriagadora embriaguez británica y los arrumacos cerdos de los irlandeses en los pubs. Todo ello es el exótico despertar sexual que define a la atracción que sentimos nativos y nativas por l@s Erasmus (y todo ello es DEFCON-2).
De verdad que he sido testigo de cómo los españoles prestan toda su ayuda a los extranjeros, como si de recién nacidos de porcelana se tratasen. Y lo hacen con un altruismo y bondad tan impropios de los españoles que le hacen preguntarse a uno si lo que se interpone entre la caridad de un español y el necesitado no es precisamente una molesta ONG. Que traigan camuflados a los etíopes de Erasmus con una carpeta de universitario bajo el brazo (ya sabéis, una con dibujos de geometría aleatorios, carpetas con pinta de inteligencia) y el españolito le limpiará el pus con sus propios kleenex.
Asistencia 24 horas para los Erasmus. ¿Necesitas apuntes, saber dónde comprar cartones de vino para esas noches de jueves en el piso? ¿Aprender español a toda caña con amistosas quedadas de una hora en una cafetería local, “invitamosnosotrosporsupuesto”? ¿Sientes morriña de tu país y quieres escuchar como lo ensalza un asqueroso extranjero españolito, lamiendo el culo enumerando virtud por virtud tu tierra? SPAIN IS HERE FOR YE.
En ciertas ciudades con fama de ser “universitarias”, hasta se ha llegado a denominar al segundo día de la semana como “Los Martes de Erasmus”, el día en el cual los Erasmus salen de fiesta. ¡Un día a la semana para ellos solitos! Muchos personajes históricos tuvieron que sufrir mil y un males para tener un santo, un puñetero día al año del cual nadie se acuerda a menos que sea festivo y no haya que currar, no digamos ya lo que costaba que pusieran tu nombre a una calle. Pero es llegar estos, potar en las aceras con acento y toma, un día pa’ vosotros (DEFCON 1,5).
DEFCON-1: Pues es lo que pasa en España, y vosotros Erasmus desagradecidos de mierda, curiosamente sois la ostia de espabilados a la hora de salir de fiesta ¡eh!, formando grupitos de Erasmus bien vestiditos, nadie os tiene que indicar por donde queda la zona de marcha, ni el vocabulario para pedir alcohol, líquido multilingüe donde los haya, ningún problema para pronunciar “Coca Cola con vodka” ¿eeeeeh? Vuestra brújula orgánica funciona de puta madre para la diversión y para evitar la mirada si nos encontramos en un bar eh, pero no de puertas de la facultad para adentro ¡eh! Y qué mal las horas para cenar y para comer aquí ¿no? Qué pasa, ¿que no son naturales o normales? Qué pasa, ¿Qué vuestra digestión es de estómagos marca Ferrari y los nuestros marca seiscientos? Ni que tuvierais una puta frontera invisible o portátil y pequeñita alrededor vuestro, mamones. Cuando me dé por ir para allá con las ridículas becas Erasmus espero recibir el mismo trato mimoso y estúpido que recibís vosotros con vuestras gigantes jetas aquí, ya que los españoles somos tan graciosos y simpáticos y con salero y sangre caliente y demás polladas prejuiciosas que nosotros nos comemos con la sonrisa bien ancha y el culo bien untado de vaselina, o si no aquí va a haber Guerra Mundial. ¡Y entonces no os diré dónde queda Secretaría en la facultad! ¡A joderse!
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*Preferiblemente dentro del saco y hacia un pozo sin fondo.
**Hay un chiste aparte en lo de “vírgenes” (patapán-pisch).

domingo, 2 de mayo de 2010

Los conciertos

Qué bien se lo pasan mis conocidos en los conciertos. Les encanta. ¡A Madrid, a Madrid! A ver a los Quienes-sean, y no me refiero a The Who. Con una periodicidad más o menos trimestral el grupito de amiguetes planea su viaje al detalle: buses, lugares donde planchar la oreja, garitos a los que acudir post concerto, y calcular el peso y tamaño que tendrán las maletas cuando tengan que transportar el aparejo de cuero, pinchos y costuras negras que supone la vestimenta adecuada para tales eventos. Exacto, mis amigos son heavys, rockerillos, metaleros o como sea que etiquete el buen lector. Y a mucha honra, o al menos eso es lo que dicen ellos.

Nunca les he acompañado, y nunca creo que vaya a asistir a una cosa así. Lo he pensado mucho y he llegado a la conclusión de que no tengo ni idea de qué es lo que tendría que hacer en un concierto, sea del estilo de música que sea. ¿Qué es lo que se hace en un concierto? Bailar no puede ser, ya que no existe ninguna pista de baile, sino que el meollo de los recintos es un suelo que hay que llenar de gente, pues una persona equivale a una entrada vendida, y si caben 6 en una baldosa, pues de puntillas sobre un pie si hace falta.

Me asombro al pensar en lo duro que tenía que ser ir a un concierto en “los viejos tiempos”*, cuando no existían las cámaras digitales enanas ni los móviles con sus fotitos. Menudo suplicio entre canción y canción. Ahora si el grupo quiere irse a la piscina municipal a darse un baño en mitad de concierto, pues sin problemas, que con la tecnología fotolog el público tiene para entretenerse él solito.

-Oye que estos ya llevan tres cuartos de hora sin salir al escenario.

-¡Da igual! Mira esta foto para el Facebook, que se la voy a enviar a mi prima ¿Crees que el corpiño gótico que me he puesto me empechuga mucho el canalillo?

Porque esa es otra, mis amigos no actualizan sus cuentas de redes sociales a menudo, porque eso es muy comercial y muy de modas asquerosas, pero cada vez que hay concierto, la actualización con su consecuente subida de fotos colapsa el tuenti. Si os va mal la herramienta, fijo que es porque Judas Priest o Tokyo Hotel o Mónica Naranjo han dado un concierto. Los tres a la vez, probablemente, sus fans tienen mucho en común, eso es evidente.

Lo de rozarme con gente desconocida de cualquier calibre ya lo experimento en el transporte público y por menos de un euro. La sensación de mareo del headbanging de los heavys o el contoneo de cualquier otro estilo lo producen los bamboleos del vehículo. También se ve a gente con pinta extraña. Si quieres pegar botes, no tienes más que esperar a pasar por encima de un quitamiedos o en su defecto una zona con baches. ¿La música? Pregrabada, como en muchos conciertos. ¡Ya está! Ir en autobús es básicamente como ir a un concierto, solo que con éxitos de KISS FM y sobre ruedas. Tras este razonamiento yo ya no veo nada de especial en ir a un concierto.

Yo no tenía nada en contra de los conciertos y la música en directo hasta que me sucedió algo mientras escuchaba un álbum de esos “Live in [city with a population of +10000]”:

En algún momento del disco, en un descanso de los guitarristas presupongo, el cantante y el batería tienen planeado algo especial. El segundo comienza a darle a su bombo hasta conseguir un ritmo simple. El primero se dedica a congeniar con el público:

Cantante -¡Muy bien gente! ¡Os quiero oír, eh! Venga allá vamos… ¡HEEEEE!

Gente – hee…

Cantante - ¡Venga, va! ¡Una vez más y bien en alto! ¡HEEEEEEEE!

Gente – HEEEEE…

Cantante - ¡HEY-HEY!

Gente - ¡HEY-HEY!

Cantante – ¡AAAH AAAh YEAaAAH!

Gente -¡AAAH AAAh YEAaAAH!

Cantante – Etcétera, etcétera

Gente - Etcétera, etcétera

Quizá con esto último me he pasado, pero el resto es totalmente verídico. Mis oídos no se lo creían en un principio, pero han sido testigos de situaciones similares en directos de toda clase de grupos y estilos. No conforme con lo frívolo que es el arte de la música en general, se ve que los artistas musicales también quieren que los berridos los pegue el público, a pesar de que el que paga por escuchar son estos últimos. Pero lo más cachondo de todo en mi opinión es como eso, esa situación, se produce sin más. El público se vuelve borrego, esclavo, sumisión total al que está al mando del micro. Miles de mentes pensantes individualistas funcionando, no, OBEDECIENDO, al unísono. “Oooooh! Aaaaaah! GabbaGabbaHeyHey!”. Como cobayas tras una buena dosis de Focusín. **

En los documentales históricos sobre el holocausto y el nazismo, historiadores y psicólogos no se aclaran con lo del odio irracional de millones de alemanes, cómo pudo ser posible que tantas personas actuaran de forma consciente bajo las órdenes de un pirado. Algunos hipotetizan sobre el carisma desmesurado del führer. Yo ya he encontrado la explicación, no hay nada más que ver lo análogo de los mítines que daba Herr Bigotín ante las masas hipnotizadas, repitiendo las consignas de los discursos del susodicho. Igualito que en un concierto musical.

Luego cuando en un foro, en un bar, en el recreo de un instituto, alguien proclama que su criterio musical es único y libre de doctrinas impuestas, y “que los demás no piensan por sí mismos”, la ironía se marca un multi-orgasmo.


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*”Los viejos tiempos”, jejeje, parezco un periodista de la Rolling Stone, ¿a que sí? Sólo me faltaba añadir aquello de “mejores”, pero no soy tan echao pa’lante.

** En relación a este asunto, conozco la siguiente leyenda urbana: Dicen que hay un grupo que llama “Cabrones” a grito pelado a sus fans. En pleno concierto, les insultan en sus putas caras y estos aplauden encantados henchidos de admiración. Menos mal que es sólo una leyenda, que estas cosas no pueden ser verdad…